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jueves, 1 de septiembre de 2016

Fotografiar la vida: capturar la mejor parte del todo

"Con una cámara
puedo atrapar momentos irrepetibles
y vistas incomparables..."


Entre otras aficiones, Corazón tiene gusto por la fotografía... Empecé a hacerlo por intuición, y un día tuve a bien tomar un taller con Aldo Luján, un excelente fotógrafo profesional, que me dio una gran lección, comentando que no importaba tanto con qué cámara tomaras la fotografía, sino lo que captabas, la sensibilidad con que lo hacías y de alguna manera, él me animó más en mi afición. Para mí la fotografía es una forma de atrapar momentos, de congelar instantes y poder guardarlos o llevarlos donde quiera que vaya... Me permite tomar una parte del todo, la mejor parte a mis ojos y quedarme con eso...  

Fotografía: Mahqui Carrillo

Creo que todos deberíamos ser un tanto fotógrafos -que con eso de la tecnología ya casi es un hecho-, pero fotógrafos de la vida.  Atrapar momentos importantes, como aquel en el que te sentiste muy feliz o aquel otro en el que diste todo por un ideal.  Congelar instantes, como ese en el que te reflejaste en la mirada de alguien que sin más te dijo un te quiero o ese otro en que viste por primera vez la carita de tu hijo al nacer.  Deberíamos tomar una parte del todo... la mejor, esa que nos hace bien y que nos impulsa.



La única cámara fotográfica que logra atrapar tal belleza se llama: alma y lo único que requiere para funcionar es disponerla. Un día que Corazón se vio ante un hermoso espectáculo, lamenté en voz alta el no traer conmigo mi cámara... mi Pollita menor, con escasos 6 años -en ese entonces-, me dijo, "No necesitas la cámara, mamá, guárdalo en tu corazón.", ¡Vaya con la sabiduría de la Pollita!  Pues, acá entre nos, he intentado seguir su consejo.  Y me guardo lunas, atardeceres, lluvia, sonrisas, amados, caminos, cielos, nubes, aves...



Los guardo para después, cuando alguna nostalgia me invade y los ojos ven tras lágrimas a punto del desborde.  En los días bajos, abro el álbum que guardo en el alma y repaso las risas de los Pollitos, las miradas y las manos enlazadas de Don Corazón, las charlas con las amigas, los te quiero recibidos en texto y al oído, los abrazos cálidos, los besos en la frente, los mares de luces, las canciones que se vuelven personas, las voces pronunciando mi nombre; esas bonitas partes del todo que me hacen bien.



Hubo un tiempo en que ser sensible no era tan agradable, porque todo me parecía más grande de lo que en realidad era:  alegrías y tristezas.  Ahora amo la sensibilidad que Dios ha puesto en mí... ahora la abrazo y la siento mi mejor amiga... Gracias a ella soy capaz de apreciar cada pequeño guiño del Padre y valorarlo como la mejor parte del todo. En el eterno juego de luces y sombras que es la fotografía -y la vida- logro atrapar instantes llenos de Su amor en el alma, para después traerlos del pasado al presente y dibujarme sonrisas que luego comparto con el mundo.

No encontré mejor canción para esta entrada que Photograph de Ed Sheeran... 
Mi Pollita mayor me la dedicó, así que es muy, muy especial para mí y te la comparto; afortunadamente vi este video con la traducción de la letra... 



Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.





jueves, 25 de agosto de 2016

La vida está hecha de momentos de lluvia y de sol

En la vida pasamos por muy diversos momentos.  Hay ocasiones que el sol es radiante, que todo nos sale bien, que nos va de lujo. Solemos decir que la vida nos sonríe cuando nos sentimos amados y valorados; cuando obtenemos lo que deseamos y alcanzamos las metas que nos propusimos.  En esos momentos, todo es felicidad y nos sentimos tan satisfechos que pensamos que nada puede empañar la alegría que experimentamos.  

Luego hay un inter, los días nublados,  en los que las cosas van... así, simplemente van.  No hay nada extraordinario. No vemos cambios ni avances.  Estamos como atorados... como que la vida pasa sin más.  No hay gran entusiasmo y aunque no oponemos resistencia, pues digamos que la rutina nos arrastra. 

Si prolongamos ese estado... luego viene ese tiempo en el que todo es gris, lleno de dudas, de incertidumbre, de ansiedades... digamos que nos llueve sobre mojado.  Parece que nada nos sale bien; nos sentimos incapaces, apocados ante los obstáculos o dificultades que la vida nos presenta.  Vemos lejanos los horizontes que perseguimos e inalcanzables nuestros sueños y anhelos.

No importa qué tipo de momento estés atravesando, si lo haces cerca de Dios, todo toma sentido.  Así, serás capaz de, en un día de sol, ver Su mano y Su obra en todo, en un día gris, tendrás motivos para matizar las nubes y en días de lluvia, te sentirás seguro bajo Su resguardo, y aunque te mojes, sabrás que es Su Agua de Vida la que te empapa... 

Sean como sean tus días, todo es bueno, porque en todo está Su mano providente y nunca estás solo.  Aunque el orden de las cosas sea de tal o cual manera y, aunque las consecuencias sean tajantes... lo cierto es que todo se recibe y percibe diferente si ves a través de los ojos de la fe.  Será bueno que en días de sol, agradezcas, en días nublados, agradezcas y en días de lluvia agradezcas, también... porque todo es bueno, todo te ayuda a ser una mejor versión de ti y lo que parece que ahora te pesa, será lo que en un futuro te dará herramientas y te rescatará a ti o te ayudará a rescatar a alguien de un mal momento.

La única manera de disfrutar la vida es siendo agradecidos, y sabiendo que en todo hay un propósito, aunque bajo la lluvia no lo entiendas.  Como dice la canción de Álvaro Fraile, De Lluvia y De Sol, hay que "saber reconocer colores en los charcos..." los colores que el Padre bueno pone ahí para ti.




Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón


P.D.  Te comparto el video de la canción de Álvaro Fraile... espero que la disfrutes.