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miércoles, 17 de agosto de 2016

Los guiños de Corazón

Va otra...


Hoy Corazón se siente feliz... de esa felicidad que se traduce en paz. Esa felicidad no es a causa de un gran acontecimiento... es el resultado de pequeños momentos durante el día... yo los describiría como guiños de complicidad del Padre. Tal vez yo los vea así, porque tiendo mucho a los guiños... Para mí son una forma de decirte: aquí estoy o estamos juntos en esto. Es un recurso que me permite a veces acercarme a las personas sin ser invasiva, sin que se sientan abrumadas por demasiadas palabras o incómodas por los silencios... es decirle al otro: cuando te sientas cómodo, aquí estoy. Creo que sólo una persona me ha hecho un comentario acerca de mi guiño y me causó tanta ternura que entre mis gestos y características describiera eso: que le daba confianza. Pues bueno, hoy el Padre me miró con ternura y me regaló ese tipo de guiños, diciéndome, aquí estoy, estamos juntos en esto. Le agradezco tanto por tener esos gestos de amor para conmigo. Y no sólo eso, sino que me permite actuar en Su nombre para que a través de mi persona pueda lanzar guiños de amor a quien necesite saber que Él está y que Su silencio no es ausencia, sino una oportunidad de mejorar, de hacer revisión a consciencia de su actuar, de sus anhelos, de sus recursos y sus decisiones. Tú,¿cómo experimentas al Padre? ¿Cómo te aproximas a los demás? ¿Te han dicho que tienes una manera particular de infundirle confianza a quienes te rodean? Te dejo descansar... te envío un guiño. Bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

El pasado y su toqueteo en el hombro

Seguimos...


¿Qué tan en el pasado dejas al pasado? Resulta que estás en una buena etapa de tu vida, parece que todo va bien, que las cosas por fin se acomodaron y de pronto sientes que alguien toca tu hombro para que voltees hacia atrás: se trata de tu pasado. ¿Volteas de reojo? ¿Te das totalmente la vuelta y te pones a contemplarlo? Tal vez te dices a ti mismo, ¿qué tanto es tantito? y juegas con la nostalgia, si te fue bien... o vuelven a ti sentimientos de culpa, rencores, melancolías, si no te fue tan bien, y lo que llevabas andado, parece que se desanda... Las más de las veces creo que nos quedamos contemplando, quizá con la esperanza de que en la repetición las cosas salgan diferente... te tengo una noticia, nunca lo hacen. Las cosas fueron de determinada manera, quieres saber por qué... pues porque fueron consecuencia de decisiones tomadas, por lo tanto, debieron ser consecuencias asumidas. La manera en que sucedió aquello, es la única manera posible de acuerdo a las circunstancias... y, desde luego, dentro de las circunstancias también interviene la mano de Dios. Ni siquiera en los triunfos y éxitos pasados conviene quedarse... porque ya fueron... los obtuvo tu YO de aquel momento, mucho menos será conveniente permanecer en el dolor, la culpa, el rencor... esos carcomen el alma. Se alimentan de los "y si..." y los "hubiera" que te dices a ti mismo: y si no lo hubiera hecho, y si hubiera cambiado, y si hubiera dicho, y si hubiera... hay una lista interminable de ellos. Todos taladran con fuerza. No digo que nunca te asomes al pasado... en realidad es una riqueza que llevas a cuestas si la sabes administrar: ahí está tu aprendizaje y tu presente es como es gracias a él. Más bien, hay que tenerle respeto y verlo con cautela... porque así como te devuelve momentos brillantes, también te avienta a la cara momentos oscuros... Debo confesar que de vez en cuando Corazón se queda pasmada contemplando al pasado y luego anda con la vida revuelta, con tristezas recicladas que empañan la vista; ahora agradezco todo, todo absolutamente... porque las experiencias vividas me trajeron a este presente lleno de luz, por lo tanto, le estoy inmensamente agradecida a esa que fui, esa que se equivocó, esa que cayó en cuenta que no era perfecta y que lloró y se desgarró... haber atravesado por eso me dio la certeza de que Dios me ama y tiene un propósito para mí. Gracias a que hay partes no tan agradables en el pasado, puedo comprender a quien se siente derrotado, abatido; y con la poca o mucha experiencia que he acumulado, puedo decir con conocimiento de causa que eso pasará y que Dios dará respuesta a toda necesidad, sólo hace falta confiar y pedirle que aumente nuestra fe y nuestra paciencia. Si te pasa como a mí, te invito a que le hables bonito a tu pasado y le agradezcas por todo lo que te entregó y todo lo que se llevó... créeme que no te debe nada. Entrégaselo a Dios como una oración y Él se encargará de convertirlo en un hermoso presente.
Cuídate mucho... Que tengas bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Dejando el corazón en todo...

Qué bonito es ir dejando el corazón en todo...

De Corazón Bonito: ¡GRACIAS POR TODO!

Hace apenas dos semanas que De Corazón Bonito salió a la luz y lo hizo en Facebook... esta fue mi primer entrega y quiero compartirla aquí también, porque fue el primer paso en la vida libre de Corazón:

De un tiempo a la fecha la vida me presenta situaciones extraordinarias, encuentros inesperados, cruces de caminos que jamás me hubiera imaginado tener y mucho menos valorar. Sé que todo es providencial y en todo ello veo la mano bondadosa de Dios Padre. Así que este Corazón no puede sino agradecer, algunas veces con palabras, algunas veces con sonrisas, y muchas veces con silencio que contempla y que no puede hacer más que eso: callar ante tantas bendiciones. Me he dado cuenta de que agradecer ha venido a darle un pequeño pero significativo giro a mi vida. Es un excelente ejercicio que te permite ver lo que sí tienes y dejar de preocuparte por lo que no. Te invito a que lo hagas. Agradece la vida, agradece lo que puedes hacer, agradece que tienes a quien amar, agradece todo... incluso aquello que te reta en este momento y que parece un lastre... en ello también hay bendición y ahí es donde la bondad de Dios se manifiesta con mayor esplendor. Digamos juntos: ¡GRACIAS POR TODO!

Así inició una experiencia que buscaba desde hace algunos años y que por inseguridades y fantasmas no me había dado la oportunidad de realizar.  Ahora, vencidos esos obstáculos o, al menos, ignorados de momento, me dispongo a compartir, a lanzar palabras  y experiencias al mundo... si alguien lo lee,  qué bendición y si sólo queda en un ejercicio catártico, pues igual para mí seguirá siendo bendición.  

Por aquí nos leemos... Que tengas bonita vida... de Corazón