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domingo, 7 de mayo de 2017

Con punzaditas en el Corazón

Se me pasan los días tratando de escribir algo y no logro ubicar exactamente qué quiero decir.  Quizá porque me quedé atorada en un momento triste para mí.  Uno que quiero dejar atrás, pero que de pronto vuelve a ponerse en mi garganta y me la anuda... y que luego me brota en lágrimas a la menor provocación.

Hace tiempo que hay alguien a quien yo amo que me da punzaditas en el corazón y de pronto, haciendo cosas que disfruto hacer, compartiendo mi cariño con la gente y recibiendo tanto de ellos, me hace cuestionarme si no soy un fraude total... Una noche me quedé parada frente a un cielo maravilloso, de esos que solo se ven donde te has desprendido de todo, alejado de todo y estás únicamente en la compañía del Padre; ahí me puse a pensar cómo es que la gente que me conoce tiene tan buen concepto de mí... ¿qué ven en Corazón?, ¿cómo se sienten cuando están conmigo?, ¿por qué les inspiro confianza? Me entristece que en el caso de esta persona que yo amo tanto, no alcance a ver en mí eso que llega a los demás... y que yo no haya sabido ser lo que necesitaba, lo que esperaba de mí... Me ha mostrado una indiferencia que castiga mis errores y que duele... y es por eso que mi misión en esta vida se ve tan cuestionada... Ahí, bajo esa inmensidad me vi tan poca cosa, con la moral tan baja y con un llanto ahogado.  Vaya, de haber podido, hubiera empezado a caminar y caminar y caminar... ¿hasta dónde? No lo sé.  Quería huir de eso que me dolía tanto... Me sentía el peor de los fraudes, tan incapaz... ¿Y si sólo había pretendido ser alguien que nunca he sido?  Yo pregono que amar da para todo... pues, en este caso, amar, no ha sido suficiente, porque el otro no se siente tan amado. Ahora recuerdo que yo también, alguna vez puse mi barrera de indiferencia frente a alguien que me ama y, juzgué y me sentí con todo el derecho a hacerle sentir que no me importaba. Lo peor es que esa sensación no acaba de irse...  y regresar de ese punto no es fácil.

Esa noche, junto a mí estaba alguien más... alguien que, con poco tiempo de conocerme, no entiendo cómo, me ve con tanto cariño,  y que con unos cuantos abrazos y palabras llenas de dulzura me deja pensar que no soy, quizá, esa que  mi juzgador, mis culpas y yo creemos.  Luego me di cuenta de que en el cariño y el abrazo de este ser tan especial, estaba el abrazo y al amor del Padre, para decirme en corto que sí, que el amor todo lo puede... y recordarme que hay alguien siempre al acecho que conoce mis fallas y debilidades y que siempre estará en el momento preciso para echármelas en cara, que quiere turbar mi paz y mi confianza... Pero que, por encima de todo, está Él con su amor, ternura y misericordia infinita para acompañarme en esos momentos de tentación y que pone a las personas adecuadas en los momentos precisos, como esa noche.  

Te mentiría si te dijera que eso lo supe en aquel momento... No, no soy tan inteligente.  Eso lo veo ahora... con tiempo de por medio, con vueltas y vueltas al asunto,  con las punzaditas y todo...  Incluso con el deseo de darme por vencida y fabricarme una armadura para que el corazón ya no duela... 

Para mí lo difícil es que suelo quedarme atada al pasado, me quedo en lo que ya fue, sea bueno o malo.  Hoy escuchaba como una mujer mayor, a quien admiro muchísimo, hablaba de su vida... una difícil, con una madre muy dura, con el machismo en contra, con hambre, con tiempos de adversidad.  Escucharla hablar de eso y concluir su relato con una pequeña risa... con luz en su rostro, dueña de sí y en paz, me deja con la inquietud de querer experimentar eso mismo... ese abandono total de lo que fue... y la esperanza en pleno... porque para ella no hay ataduras, ni lastres, ni asomo de rencor, dolor... no, para ella eso que vivió la trajo al presente que disfruta y comparte con alegría.

Así que, bueno, hoy por fin pude escribir algo; quizá no lo había hecho porque solo tenía dolor y frustración...  Con todo y que sigue doliendo lo que dolió... por fin pude ver la acción del Padre en todo eso y con otros ojos, le ruego que aumente mi fe, mi esperanza y no me suelte nunca... Que siga poniendo a esos seres hermosos con los que me sorprende de vez en vez, para recordarme su amor... y que sea yo, también, de cuando en cuando, instrumento suyo para dar su mensaje de esperanza a quien lo necesite.  Desde luego no soy quién para hablar de perfección, pero sí, alguien que sabe de caídas y que en ellas ha experimentado Su amor...  Y claro, oro por esa persona a quien amo, para que un día me permita demostrárselo y me llegue a ver como los demás me ven... porque en el fondo, sí soy Corazón... 

Justo hoy, es cumpleaños de uno de mis cantautores favoritos, Álvaro Fraile... y bueno, tengo una canción de él para compartirla... Aunque me veas dudar, que me viene bien en esta entrega... disfrútala...

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

lunes, 9 de enero de 2017

Corazón va iniciando el año

No estaba segura de cómo iniciar este año... ¿qué decirle al mundo desde Corazón?
Habiendo tanta preocupación por cómo sobrellevar la cuesta de enero, aún con todas las buenas intenciones, y las resoluciones elaboradas, casi siempre a las apuradas del primer día del año. 

Los que se sientan frente a un escritorio a "ver por los menos afortunados" resulta que nos creen tontos y con la mano en la cintura dejan caer una serie de aumentos de precios a cosas que, aunque no consumen los que menos tienen, finalmente pagan en el aumento a todo, y entonces sí les afecta... así que tal vez mi agradecida manera de ver mi inicio de año, por las bendiciones que me alcanzan esté un tanto fuera de lugar en estos días.
Gracias a Dios, no puedo dejar de tener esperanza en que la gente se sobrepone y que, al menos en la región en la que vivo, se mantiene aferrada a trabajar y a sacar adelante familia, sueños, proyectos...

Por otro lado, el año que se fue me dejó una espinita en el alma, y la dejó ahí alguien querido. Yo estoy tranquila porque si algo he logrado asimilar en el camino es que se vive desde lo que hemos aprendido y con aquello que nuestra razón y el amor que se nos ha profesado y hemos hecho nuestro nos permite. Así que lamento que el dolor de este alguien querido haya actuado por él... pero en mí no hay daño y aunque sé que nunca he sido  santa de su devoción... ojalá la vida nos permitiera algún día soltar lo que siempre nos separó. 

Ayer escuché unas palabras fuertes y conmovedoras de mi actriz favorita, Meryl Streep, y terminó su discurso citando a la también actriz, recién fallecida, Carrie Fisher, diciendo: "Toma tu corazón roto, ¡conviértelo en arte!". Esa también es mi propuesta para el año que  apenas comienza; vivir es un arte y por más roto que tengas el corazón hoy, la única manera de curarlo es convertirlo en arte, es convertirlo en vida... en vida y luz.

Voy por un año mejor, porque esa es la finalidad de la vida... que vayamos mostrándonos más seguros, más felices, más agradecidos, más dispuestos, más sabios... así lo que venga será aprendizaje y no anclas.  Vamos dejando nuestra oscuridad y dejémonos llenar de luz... porque esa luz nos habita y es nuestra tarea permitir que llegue a la vida de los demás, aun cuando estén ocupados rumiando sus penas y sinsabores.  Lo suave, lo dulce, lo tierno y lo blando, es capaz de vencer la dureza... todo es cuestión de paciencia y fe.

Estoy feliz porque desde Corazón he encontrado mi esencia y me he reconciliado conmigo, con lo que fui, con lo que jamás pude ser... y el Padre sigue siendo generoso con sus guiños... cuando alguien me hace saber que me aprecia, me quiere, que algo de mí le causa algo positivo... entonces caigo en la cuenta de que, aunque sea muy veladamente, se alcanza a ver en mí Su amor y Su luz... y eso es impagable y me compromete a ser mejor instrumento.

Gracias por seguir acompañándome, te deseo lo mejor en este año que ya arrancó y nadie detiene.

Nos seguimos leyendo. Te deseo bonita vida... de Corazón.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Reservarnos, ¿para qué?

Diciembre está en pleno. Dentro del caos que existe por las cosas superficiales y otras necesarias, los corazones se van sintiendo más cálidos y dispuestos a dar y recibir; a demostrar abiertamente, al menos por un cierto tiempo, amor y cariño a la gente que nos significa algo importante en la vida.

A veces dejamos pasar oportunidades en el transcurso del año para hacer sentir al otro lo mucho que su existencia nos llena.  Estamos acostumbrados a dar chispazos de amor en los cumpleaños, Día del Amor, Navidad, Año Nuevo, el Día de la Madre, del Padre, del Niño, etc.  Damos a nuestra libertad de expresar amor y agradecimiento tiempo y momentos limitados y pasamos el resto de la vida dando por sentado que los otros saben lo que sentimos por ellos.

No se trata de traer siempre una rosa en la mano, ni de hacer festivales a diario.  Es, más bien, apreciar al otro y hacerlo sentir apreciado.  Una palabra linda, un abrazo cálido, un hacer para el otro, en fin, entregarnos en muestras de cariño constantes, de manera que en nuestro corazón sigamos generando amor y logremos avivar el amor en el corazón del otro.

Cuántas relaciones perdidas por una vida llena de egoísmo y carente de entrega.  ¿Y después? ¿A quién se le entregan los besos guardados?, ¿dónde se cuelgan los abrazos a medias?, ¿a quién diriges las palabras dulces si ya no hay oídos dispuestos?  Vamos reservándonos para un momento que quizá no llegue.  A veces pasa que nos acordamos de alguien con cariño y habiendo ahora tantos medios para comunicarnos, somos incapaces de acortar la distancia o la desidia. Nos protegemos cual objetos finos y delicados tras vitrinas que nos impiden sentir al otro y, más aún, que el otro sienta lo que guardamos.  

Por lo pronto, Corazón ya no escatima.  Voy dejando te quieros  y abrazos a mi paso cada vez más sentidos.  De qué me servirían encerrados en mí...  He visto miradas iluminadas tras pronunciar palabras de vida y he percibido cómo aferrados a un abrazo los corazones se entibian y eso es un don del Padre bueno, que ha tenido a bien concederme.

Espero que tú también te estés disponiendo, que aproveches estos días para salir de tu vitrina y perder el miedo a ser y sentir.  

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.


jueves, 18 de agosto de 2016

La física de las relaciones: ni tan opuestos ni tan iguales

Cuando estudias Física en la escuela, si no es tu fuerte, como en mi caso, a lo más que puedes aspirar es a aprenderte bien las fórmulas, medio captar la lógica de la misma y encomendarte a Dios para cuando llega el examen.  Espero que los Pollitos sean mejores que yo en ese aspecto y que hayan salido listotes como Don Corazón.  Yo recuerdo palabras como fuerza, peso, inercia, velocidad, etc. y no me preguntes por sus fórmulas porque a estas alturas de la vida, pues ya no las recuerdo y, aunque hace rato intenté leer alguna, la verdad es que el cerebro no dio para mucho.  Lo mío, lo mío es esto, el escribir, el decir... pero hoy pensé en eso de las leyes de la física; por ejemplo, la ley de la atracción, que me quedó bastante clara:  polos opuestos se atraen, polos iguales se repelen.  ¿Aplica esto para la vida, es decir, para la vida interpersonal? ¿Alguien sumamente callado, podrá empatar con alguien parlanchín? O, ¿alguien demasiado activo, podrá adaptarse a alguien pasivo? 

Yo, creo en los complementos, pero difiero un tanto de la ley de los opuestos... De alguna manera, buscamos compensar en el otro lo que nos falta, pero también necesitamos identificarnos con el otro y ver nuestro reflejo; de manera que podamos compartir gustos, intereses, aficiones y valores; lo fundamental, todo aquello que nos define como individuo. 


Nos podemos enriquecer con la diversidad de pensamiento, pero difícilmente soportaremos que el otro sienta algo opuesto en los puntos importantes. Corazón, definitivamente encontró en Don Corazón un equilibrio; así, aunque al principio la gente nos percibía como muy diferentes en muchos aspectos como, por ejemplo, mi personalidad estructurada y su ser tan libre; coincidimos en los valores que perseguíamos: Dios, el amor, la familia, etc., es decir, nuestra parte medular como personas eran similares, así que podíamos identificarnos y, con respecto a las diferencias, complementarnos.  A medida que los años han pasado (andamos pisando los 20 de casados), me he dado cuenta de que ambos hemos ido cediendo y concediendo en las diferencias para así mejorarnos mutuamente...  Cuando hablo de nuestro matrimonio, siempre le doy el mérito a Don Corazón por llegar hasta donde hemos llegado.  Él es todo luz, todo paciencia, todo buen humor, todo alegría... y, por acá me tocó ser la impaciente, la gruñona, la voluble... ja, ja, ja... Lo que sí puedo decir a mi favor es que me gustó tanto su forma de ser, su historia de vida, su ejemplo, que de a poco me he ido haciendo de su lado, donde veo que se vive mejor... Esto de las relaciones interpersonales no está nada fácil, pero si tienes la bendición de toparte con alguien que te haga ser mejor sin intentar cambiarte, la llevas de gane; valóralo y cuídalo. 

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón. 

miércoles, 17 de agosto de 2016

Dios nos ama y nos quiere felices.

Una más...

Esta vez te dejo una reflexión que compartí hace un par de meses con Bonito:
"Por sobre todo, Dios nos ama y nos quiere felices. Felices, creo yo, es sentirnos plenos y en paz. Desde ahí se puede ser agradecido y generoso; aunque a la vista de todos lo que tienes no sea suficiente o no cumpla sus expectativas. Puede haber una revolución interior, un estado de incertidumbre, pero sólo entregándole a Él todo aquello es cuando se atreve a actuar. Eso lo sabemos. Es tan cuidadoso con los que ama. Quizá nosotros quisieramos, cayendo en tentación, abrir todas las puertas, ver al futuro, estar seguros de que tomamos la decisión correcta y entonces dar el paso. Más que esa certeza, Dios nos regala la fe. Nos asegura que siempre estará, que nada está fuera de Su mano. Nuestra única ofrenda válida es ser felices. Plenos y satisfechos, solo así podemos realizar su mandamiento: Amar. Y amar implica tener fe y esperanza. En un maravilloso círculo virtuoso, solo aquello que nos viene de Él, es lo mismo que podemos corresponderle."
Tal vez hoy necesitabas leer este mensaje y por eso el Padre lo puso a la vista... Descansa confiando en Su Amor... Bonita noche, de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Hogar: lugar para ser libre de ser y sentir

Aquí vamos otra vez...

Pues de a poco va arrancando el ciclo escolar. La rutina de la casa está a punto de normalizarse... bueno, este año hay algunos cambios significativos: ya hay universitaria, un par preparatorianos y una peque en la secu, apenas puedo creerlo. La cuestión es que cada uno tendrá nuevos retos, hábitos que mejorar, cosas por aprender, cambios en gustos, logros, frutraciones, etc. Y todo eso vendrá a dar a casa por las tardes o por las noches... habrá días en que todo será risa y algarabía y otros en que habrá caras largas. Desde luego estarán los días en que no se aguantarán ni ellos mismos y saldrán chispas a la menor provocación. Lo bueno es sentir que en el hogar puedes ser tú mismo y, que, te sientas como te sientas serás aceptado y respetado. Allá afuera, tienes que "encajar", ser muy hábil para contestar un "Bien, gracias" cuando alguien te pregunta cómo estás... no está bien visto que vayas con cara larga o de pocos amigos si te sientes de tal o cual forma... la gente no te ve bien. En el hogar, lo ideal es poder libremente ser y sentir en un ambiente que te contenga no que te limite o te manipule. Así que Corazón va aprendiendo sobre la marcha que cada Pollito tiene su caracter, su sensibilidad, su flaqueza, su humor y su ritmo y aunque caigo a veces en la tentación de querer homogeneizar los estados de ánimo, también voy mejorando en el arte de ser mamá de los Pollitos y tratando de respetar esas diferencias que enriquecen a la familia. Espero que hoy tengas un descanso reparador, sabiéndote libre de ser y sentir en tu hogar, rodeado de tus amados... Bonita noche, de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

El pasado y su toqueteo en el hombro

Seguimos...


¿Qué tan en el pasado dejas al pasado? Resulta que estás en una buena etapa de tu vida, parece que todo va bien, que las cosas por fin se acomodaron y de pronto sientes que alguien toca tu hombro para que voltees hacia atrás: se trata de tu pasado. ¿Volteas de reojo? ¿Te das totalmente la vuelta y te pones a contemplarlo? Tal vez te dices a ti mismo, ¿qué tanto es tantito? y juegas con la nostalgia, si te fue bien... o vuelven a ti sentimientos de culpa, rencores, melancolías, si no te fue tan bien, y lo que llevabas andado, parece que se desanda... Las más de las veces creo que nos quedamos contemplando, quizá con la esperanza de que en la repetición las cosas salgan diferente... te tengo una noticia, nunca lo hacen. Las cosas fueron de determinada manera, quieres saber por qué... pues porque fueron consecuencia de decisiones tomadas, por lo tanto, debieron ser consecuencias asumidas. La manera en que sucedió aquello, es la única manera posible de acuerdo a las circunstancias... y, desde luego, dentro de las circunstancias también interviene la mano de Dios. Ni siquiera en los triunfos y éxitos pasados conviene quedarse... porque ya fueron... los obtuvo tu YO de aquel momento, mucho menos será conveniente permanecer en el dolor, la culpa, el rencor... esos carcomen el alma. Se alimentan de los "y si..." y los "hubiera" que te dices a ti mismo: y si no lo hubiera hecho, y si hubiera cambiado, y si hubiera dicho, y si hubiera... hay una lista interminable de ellos. Todos taladran con fuerza. No digo que nunca te asomes al pasado... en realidad es una riqueza que llevas a cuestas si la sabes administrar: ahí está tu aprendizaje y tu presente es como es gracias a él. Más bien, hay que tenerle respeto y verlo con cautela... porque así como te devuelve momentos brillantes, también te avienta a la cara momentos oscuros... Debo confesar que de vez en cuando Corazón se queda pasmada contemplando al pasado y luego anda con la vida revuelta, con tristezas recicladas que empañan la vista; ahora agradezco todo, todo absolutamente... porque las experiencias vividas me trajeron a este presente lleno de luz, por lo tanto, le estoy inmensamente agradecida a esa que fui, esa que se equivocó, esa que cayó en cuenta que no era perfecta y que lloró y se desgarró... haber atravesado por eso me dio la certeza de que Dios me ama y tiene un propósito para mí. Gracias a que hay partes no tan agradables en el pasado, puedo comprender a quien se siente derrotado, abatido; y con la poca o mucha experiencia que he acumulado, puedo decir con conocimiento de causa que eso pasará y que Dios dará respuesta a toda necesidad, sólo hace falta confiar y pedirle que aumente nuestra fe y nuestra paciencia. Si te pasa como a mí, te invito a que le hables bonito a tu pasado y le agradezcas por todo lo que te entregó y todo lo que se llevó... créeme que no te debe nada. Entrégaselo a Dios como una oración y Él se encargará de convertirlo en un hermoso presente.
Cuídate mucho... Que tengas bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Diosidencias: todo es propósito

Aquí va otra

Dicen por ahí que nada es casualidad... todo tiene un propósito. Y una sabia amiga me dijo alguna vez en medio de una crisis: por algo pasan las cosas... Todas aquellas coincidencias en la vida, no son más que Dios actuando desde el anonimato, un anonimato cada vez menos anónimo desde mi punto de vista, y eso me emociona. Saber que desde la eternidad están preparados encuentros y desencuentros; llegadas y partidas, me hace sentir pensada y amada desde siempre. Lo mismo, cuando pasas por momentos difíciles, en los que parece que todo se pone oscuro y justo ahí llega alguien con luz y te da la mano y te dice que todo estará bien: ambas, luz y oscuridad son propósito para que en tu persona se manifieste el amor perfecto. Hoy me puse a pensar las cosas que parece que no tenían sentido, pero que han tenido un propósito en mi vida; en las personas que parecía que no tenían nada en común conmigo y que, sin embargo, han venido a darle un mayor brillo a mi presente. Decir que sólo ha sido casualidad, sería quitarle el mérito al Padre bueno, dejando de lado su amor perfecto; sería necedad. Muy por el contrario, hoy agradezco cada uno de esos renglones torcidos en los que Dios ha escrito encuentros maravillosos e historias increíbles. Confieso que no siempre había visto las cosas desde este punto, y que también es mérito Suyo que yo tenga ahora esta capacidad, que no ha sido más que consecuencia de mi abandono a Su voluntad, aunque a veces cueste. No podría ahora gozar de tener a mi lado a Don Corazón, a mis Pollitos, a Comis, a More, a Bonito, sin no haber pasado antes por un momento de dificultad manifestado en mí o en ellos, porque a través de eso, pude ver la luz que el Padre manifiesta en nosotros. A pesar de todo esto, hoy no elevo plegarias por ellos, hoy agradezco desde lo más profundo de Corazón... agradezco por sus vidas y por la vida que van repartiendo donde se plantan. Agradezco todas y cada una de las experiencias que con ellos he vivido, todas las personas buenas que a través de ellos he conocido y todo lo que han enriquecido mi vida. ¿Tú crees en las "diosidencias"? Esta página es una de ellas... luego te platico.
Que pases bonita noche... De Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Día redondo: hacerme como niña

Aquí va otra...

Qué maravilla cuando un día es, por decirlo de alguna manera, redondo. Cuando tienes la oportunidad de sentir a Dios a lo largo de él. Hoy el día de Corazón fue uno de esos. La primer bendición fue despertar. Saberme protegida por un techo y con Don Corazón y los Pollitos conmigo. Acudí muy temprano a misa... cosa que disfruté enormemente. Después escuchar la voz de Bonito y tener una de esas charlas que te hacen agradecer que Dios ponga en tu vida personas con quienes puedes compartir y disfrutar hablando de lo hermoso que es sentir presente al Padre en nuestra vida; no para vanagloriarnos, sino buscando darle cause a ese amor hacia nuestros entornos. Sentir que Corazón es útil para los demás, y para sí misma, es otro regalo que hoy llegó envuelto en oportunidades de servir. Además, las manifestaciones de amor de mis personas son impagables. ¡Cuánta bondad para con este Corazón! Pero quizá lo que más disfruté, fue "hacerme como niño"... Bajarme de mi postura de adulta y lograr asombrarme con cada detalle del día. La oportunidad más clara fue al ir hoy al cine en familia -otro de nuestras actividades favoritas-. Aunque últimamente las películas para niños son también enfocadas para el público adulto, que obvio son los que llevan a los niños al cine, se necesita "hacerse niño" para soltar una que otra carcajada de esas francas, sin estar preocupado por lo que las demás personas en la sala opinen. De tal manera que hoy disfruté las carcajadas de mis Pollitos lo mismo que las de los niños en la sala, y me descubrí dejándome llevar por los personajes animados a un estado de divertimento tan, pero tan ligero que sí, confieso que me reí muy a gusto. Termino mi día feliz... Sabiendo que lo disfruté de pe a pa y que hoy no me guardé nada para después. ¿Cómo fue tu día? ¿Lo disfrutaste? Tal vez no haya sido como el de Corazón, o quizá sí lo fue pero te distrajiste. Mañana ponte listo, el Padre ya tiene reservado un bello día para ti. Bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón

Gracias, Bonito, por entregarme a Corazón

Creo que la sexta entrega es la parte medular de todo esto:

Hoy quiero agradecer. Solo Dios sabe (como dice la canción Siempre, de Mijares) todo lo que tuve que vivir y dejar de vivir para llegar a este momento en la historia de Corazón. No hubo grandes sacrificios, para qué te miento. Pero sí hubo momentos clave que me definieron. Sí hubo gente que influyó positiva y negativamente. Sí hubo quien confió y quien dudó. Sí hubo quien me amó y me ama incondicionalmente y quien no supo recibir lo que yo podía ofrecer. Hubo cuatro momentos cruciales en mi vida en los que experimenté una profunda soledad y tristeza, lejos de Dios. Pero, irónicamente en esos cuatro momentos ha sido Él quien tomó las riendas para llevarme a mejores parajes. Sí, justo cuando yo no veía, Dios encendió la luz. No siempre lo hizo de inmediato, supongo que mi resistencia le hizo el trabajo difícil. Pero una vez fuera de la tormenta alcancé a apreciar Su bondad y todo aquello que Él realizó para que yo estuviera mejor. Así fue que en esos momentos difíciles, Él puso en mi vida a personas importantes, hoy vitales para mí: me dio hermanas del alma y me dio un compañero de vida y todas las bendiciones que llegaron a partir de ellos. 

Hace unos meses estaba en un momento de aparente calma, quizá más bien aletargada. Y un buen día un alma joven y pura vino a mi encuentro. Bonito, le llamo yo. No sé cómo pero Dios Padre tenía ese encuentro agendado desde la eternidad. Dejo claro que me sé amada por mi familia, cada quien con su muy particular forma de hacerlo. Me sé amada y protegida por Don Corazón que siempre está al pie del cañón. Me sé amada por mis Pollitos que tienen formas muy especiales de hacérmelo saber. Me sé amada por los amigos que se convirtieron en familia. La mayoría de estas personas me han animado a ir por mis sueños y, tal vez mi inseguridad y mis fantasmas, me hicieron creer que me ven con ojos de amor, y pues no me fiaba del todo acerca de su objetividad para conmigo. Entonces un día Dios me pone frente a un "extraño" que con apenas conocerme deposita su confianza total en mi persona y me muestra, a través de su mirada limpia, el reflejo de Corazón, que no es otra sino alguien capaz de apreciar y agradecer todo lo que Dios le ha dado y, junto con ello, desata en una lluvia de ternura y paz que me tomó por sorpresa. A partir de entonces caen mis barreras y se sacuden los sueños, los anhelos y rompen la jaula en que estaban guardados. Bonito desempolvó mi libertad para sentir, pensar y expresarme en armonía. 

Espero que mis oraciones alcancen para pagar aunque sea un poco el bien que Bonito le trajo a Corazón y con eso a todos los que Corazón toca. Hoy las gracias son para Dios por su amor y bondad, para Don Corazón por ser mi cómplice y compañero de vida, para Comis y More que son mis hermanas del alma y para Bonito, por entregarme a Corazón. ¿Tienes a alguien a quien quieras agradecer hoy? No dejes pasar la oportunidad... le hace bien al corazón.

Nos seguimos leyendo. Que tengas bonita vida... De Corazón

Dejando el corazón en todo...

Qué bonito es ir dejando el corazón en todo...

De Corazón Bonito: ¡GRACIAS POR TODO!

Hace apenas dos semanas que De Corazón Bonito salió a la luz y lo hizo en Facebook... esta fue mi primer entrega y quiero compartirla aquí también, porque fue el primer paso en la vida libre de Corazón:

De un tiempo a la fecha la vida me presenta situaciones extraordinarias, encuentros inesperados, cruces de caminos que jamás me hubiera imaginado tener y mucho menos valorar. Sé que todo es providencial y en todo ello veo la mano bondadosa de Dios Padre. Así que este Corazón no puede sino agradecer, algunas veces con palabras, algunas veces con sonrisas, y muchas veces con silencio que contempla y que no puede hacer más que eso: callar ante tantas bendiciones. Me he dado cuenta de que agradecer ha venido a darle un pequeño pero significativo giro a mi vida. Es un excelente ejercicio que te permite ver lo que sí tienes y dejar de preocuparte por lo que no. Te invito a que lo hagas. Agradece la vida, agradece lo que puedes hacer, agradece que tienes a quien amar, agradece todo... incluso aquello que te reta en este momento y que parece un lastre... en ello también hay bendición y ahí es donde la bondad de Dios se manifiesta con mayor esplendor. Digamos juntos: ¡GRACIAS POR TODO!

Así inició una experiencia que buscaba desde hace algunos años y que por inseguridades y fantasmas no me había dado la oportunidad de realizar.  Ahora, vencidos esos obstáculos o, al menos, ignorados de momento, me dispongo a compartir, a lanzar palabras  y experiencias al mundo... si alguien lo lee,  qué bendición y si sólo queda en un ejercicio catártico, pues igual para mí seguirá siendo bendición.  

Por aquí nos leemos... Que tengas bonita vida... de Corazón