Mostrando las entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Dios. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de mayo de 2017

Con punzaditas en el Corazón

Se me pasan los días tratando de escribir algo y no logro ubicar exactamente qué quiero decir.  Quizá porque me quedé atorada en un momento triste para mí.  Uno que quiero dejar atrás, pero que de pronto vuelve a ponerse en mi garganta y me la anuda... y que luego me brota en lágrimas a la menor provocación.

Hace tiempo que hay alguien a quien yo amo que me da punzaditas en el corazón y de pronto, haciendo cosas que disfruto hacer, compartiendo mi cariño con la gente y recibiendo tanto de ellos, me hace cuestionarme si no soy un fraude total... Una noche me quedé parada frente a un cielo maravilloso, de esos que solo se ven donde te has desprendido de todo, alejado de todo y estás únicamente en la compañía del Padre; ahí me puse a pensar cómo es que la gente que me conoce tiene tan buen concepto de mí... ¿qué ven en Corazón?, ¿cómo se sienten cuando están conmigo?, ¿por qué les inspiro confianza? Me entristece que en el caso de esta persona que yo amo tanto, no alcance a ver en mí eso que llega a los demás... y que yo no haya sabido ser lo que necesitaba, lo que esperaba de mí... Me ha mostrado una indiferencia que castiga mis errores y que duele... y es por eso que mi misión en esta vida se ve tan cuestionada... Ahí, bajo esa inmensidad me vi tan poca cosa, con la moral tan baja y con un llanto ahogado.  Vaya, de haber podido, hubiera empezado a caminar y caminar y caminar... ¿hasta dónde? No lo sé.  Quería huir de eso que me dolía tanto... Me sentía el peor de los fraudes, tan incapaz... ¿Y si sólo había pretendido ser alguien que nunca he sido?  Yo pregono que amar da para todo... pues, en este caso, amar, no ha sido suficiente, porque el otro no se siente tan amado. Ahora recuerdo que yo también, alguna vez puse mi barrera de indiferencia frente a alguien que me ama y, juzgué y me sentí con todo el derecho a hacerle sentir que no me importaba. Lo peor es que esa sensación no acaba de irse...  y regresar de ese punto no es fácil.

Esa noche, junto a mí estaba alguien más... alguien que, con poco tiempo de conocerme, no entiendo cómo, me ve con tanto cariño,  y que con unos cuantos abrazos y palabras llenas de dulzura me deja pensar que no soy, quizá, esa que  mi juzgador, mis culpas y yo creemos.  Luego me di cuenta de que en el cariño y el abrazo de este ser tan especial, estaba el abrazo y al amor del Padre, para decirme en corto que sí, que el amor todo lo puede... y recordarme que hay alguien siempre al acecho que conoce mis fallas y debilidades y que siempre estará en el momento preciso para echármelas en cara, que quiere turbar mi paz y mi confianza... Pero que, por encima de todo, está Él con su amor, ternura y misericordia infinita para acompañarme en esos momentos de tentación y que pone a las personas adecuadas en los momentos precisos, como esa noche.  

Te mentiría si te dijera que eso lo supe en aquel momento... No, no soy tan inteligente.  Eso lo veo ahora... con tiempo de por medio, con vueltas y vueltas al asunto,  con las punzaditas y todo...  Incluso con el deseo de darme por vencida y fabricarme una armadura para que el corazón ya no duela... 

Para mí lo difícil es que suelo quedarme atada al pasado, me quedo en lo que ya fue, sea bueno o malo.  Hoy escuchaba como una mujer mayor, a quien admiro muchísimo, hablaba de su vida... una difícil, con una madre muy dura, con el machismo en contra, con hambre, con tiempos de adversidad.  Escucharla hablar de eso y concluir su relato con una pequeña risa... con luz en su rostro, dueña de sí y en paz, me deja con la inquietud de querer experimentar eso mismo... ese abandono total de lo que fue... y la esperanza en pleno... porque para ella no hay ataduras, ni lastres, ni asomo de rencor, dolor... no, para ella eso que vivió la trajo al presente que disfruta y comparte con alegría.

Así que, bueno, hoy por fin pude escribir algo; quizá no lo había hecho porque solo tenía dolor y frustración...  Con todo y que sigue doliendo lo que dolió... por fin pude ver la acción del Padre en todo eso y con otros ojos, le ruego que aumente mi fe, mi esperanza y no me suelte nunca... Que siga poniendo a esos seres hermosos con los que me sorprende de vez en vez, para recordarme su amor... y que sea yo, también, de cuando en cuando, instrumento suyo para dar su mensaje de esperanza a quien lo necesite.  Desde luego no soy quién para hablar de perfección, pero sí, alguien que sabe de caídas y que en ellas ha experimentado Su amor...  Y claro, oro por esa persona a quien amo, para que un día me permita demostrárselo y me llegue a ver como los demás me ven... porque en el fondo, sí soy Corazón... 

Justo hoy, es cumpleaños de uno de mis cantautores favoritos, Álvaro Fraile... y bueno, tengo una canción de él para compartirla... Aunque me veas dudar, que me viene bien en esta entrega... disfrútala...

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

martes, 28 de febrero de 2017

En los días difíciles... Tú me salvas

Hola de nuevo... aquí Corazón reportándose.

No me ha sido fácil tener el espacio (aunque tenga el tiempo) para sentarme a ordenar mis pensamientos y todas las cosas que han pasado últimamente, no a mí... sino a mi alrededor.

Han pasado cosas tristes, de esas a las que nadie quiere enfrentarse.  Personas que estimo, sufrieron la pérdida de sus madres... otros acompañan el sufrimiento de seres queridos muy enfermos... o ellos mismos llevan a cuesta una enfermedad que les representa dolor y desgaste... hay incluso quien no sabe dónde está un miembro de su familia.  Desde luego, está quien libra luchas cotidianas porque los gastos siempre superan los ingresos, más aún si el trabajo escasea.  Bueno... hay tantos y tantos motivos para sentirse abatido.  He tratado de ponerme en los zapatos del otro y la verdad, es que pocas son las situaciones difíciles en las que me puedo imaginar cómo la pasan... en otras, definitivamente, no sabría cómo reaccionar.  Debe haber alguien en quien descansar todo el peso que llevan a cuestas... alguien que le de sentido al sufrimiento... y ese alguien solo puede ser Dios.

Dios, su amor, su ternura y su misericordia son todo lo que puede sostener a quien atraviesa la tempestad.  Las cosas no se arreglarán mágicamente... aunque para Él no hay imposibles.  Pero creo que su mayor obra es que el amor haga lo suyo.  Aunque haya silencio, de ese que ensordece... seguramente habrá un abrazo, de esos que acomodan el alma... Aunque no alcances a ver la luz, porque todo es oscuridad... seguramente habrá una mano tendida para ti, que te levante y te guíe.  En esos pequeños detalles Dios se hace presente... en esas personas que están ahí para ti, Dios te abraza y te tiende la mano.

Realmente quisiera poder hacer algo para remediar las situaciones difíciles... la verdad es que a veces no puedo ni con las mías.  Entonces, confiada en Su palabra y sabiendo que Él siempre estará, elevo una plegaria por ti y por mí... para que en todo momento nos sepamos amados y acompañados; para que aumente nuestra Fe y prevalezca la Esperanza de que el Amor es más fuerte que cualquier prueba.

Hoy te abrazo fuerte y tiendo mi mano... 

Con esta canción de Álvaro Fraile, siempre me siento acompañada... te la comparto.


Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

miércoles, 15 de febrero de 2017

Los amigos, reflejo del amor de Dios

Qué bendición contar con amigos...

A lo largo de la vida, nos vamos relacionando con personas que resultan afines a nosotros, aunque las personalidades sean muy distintas. Puede ser que compartamos la misma visión de la vida, que nos llenen las mismas cosas, que disfrutemos -o no- lugares, momentos... En el fondo, lo que nos mantiene cerca es que en ese otro ser nos reflejamos en nuestra mejor versión.  Para el resto del mundo, incluso para la familia, podremos estar llenos de defectos y ser, hasta cierto grado, desagradables e intolerables. Pero para alguien que coniciéndonos tal cual somos y, aún con lo que proyectamos al mundo, permanece... puedo asegurar que somos una de las mejores cosas en su vida; y ellos lo son para nosotros.

Hubo un tiempo en que me relacionaba con la gente amarrando en corazón, creyendo que así me protegía de ser lastimada... analizaba, pensaba y repensaba para darle entrada a alguien a mi fortaleza... y, quizá estuve ahí para escuchar y acompañar, pero no me confié, iba con mis cosas y mis propias fuerzas porque, aunque consieraba a mis amigos dignos de confianza, era en mí misma en quien no confiaba, yo era mi peor juez y no me sabía capaz de experimentar el cariño incondicional. No se lo recomiendo a nadie.

Definitivamente, en los momentos más difíciles de mi vida, alguien llegó y me demostró que podía llorar en su hombro y  descansar el alma en un abrazo... desde luego hablar, hablar y hablar para ser escuchada sin reproches ni recriminaciones... experimentar eso fue algo maravilloso, ahora sé que Dios estuvo ahí... y me regaló esa sensación a través de mis amigos.

Es bendición, al menos en el caso de Corazón, poder bajar la guardia, sentirme vulnerable, abrir el alma y saberme libre de expresar lo que pienso y siento... confiarme en el otro, segura de que no corro riesgo de ser juzgada y, más bien gano la invaluable escucha y el cálido acompañamiento de otro ser humano que, a su vez, deposita en mí su propia vulnerabilidad... Ahí, creo yo, el amor de Dios se manifiesta en todo su esplendor... Los amigos son el reflejo de Dios en nuestras vidas; su compañía es la promesa de Dios de permanecer siempre a nuestro lado.  Una vez más gracias a mis amigos por estar y permanecer...

Ojalá que tengas la dicha de contar con amigos y, ser tú, un amigo para alguien.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Los tiempos de Dios son perfectos

Los tiempos de Dios son perfectos.  Para algunos este es casi un dogma de fe, para otros, es una forma fácil de evadirse... para mí, Corazón, es ambos.  Lo mejor que me ha podido pasar en la vida es Dios.  Él sabe que no me fue arbitrariamente impuesto; sabe que incluso me fue revelado a medias. Él está consciente de que en algún momento me hice un Dios a la medida, uno que me permitía ciertas libertades porque yo le coloqué una venda en los ojos, así no podía reprocharme mis faltas.  Claro que todo terminó mal -como era de esperarse- y solo entonces pude llegar a Él con el corazón roto y mi soberbia vencida y hasta ese momento me encontró preparada para mostrarme cómo, dónde y con quién podía vivir de manera diferente a través del amor.  


Fotografía Mahqui Carrillo

Con suma paciencia e infinita ternura me ha llevado y traído hacia encuentros tan bendecidos, sin imponerse, siempre dejándome a mí decidir y eso lo sé porque en mi testarudez sigo equivocándome, sigo tomando el camino equivocado, pero ahora con la confianza plena en Él, en que está ahí y puedo decirle:  "Señor, quise actuar de acuerdo a lo que yo creía que era mejor, pero me equivoqué, perdóname, por favor y ayúdame tú a enderezar el rumbo."

Los tiempos de Dios son perfectos, así lo creo firmemente y en ello descansa mi alma, así que no tengo que preocuparme por apurar encuentros ni desgastarme tratando de adivinar el futuro.  Sólo el Padre conoce nuestra esencia y sabe perfectamente en qué momento estamos listos para recibir aquello que anhelamos o cuándo son convenientes las retiradas.

En el momento perfecto estuvieron presentes mis hermanas del alma, en el momento perfecto, llegó el amor de mi vida, en el momento perfecto nacieron cada uno de mis pollitos, en el momento perfecto he coincidido con seres humanos hermosos que en ocasiones llegan justo a tiempo a mi vida, y en otras -las que más agradezco porque me siento instrumento útil del Padre- he sido yo quien he estado en el momento oportuno en sus vidas.  Así que también me ha proporcionado los momentos perfectos para dar, para darme y es cuando más cerca de su amor me he sentido, porque confía en mí para ayudarle a otro ser humano, aunque mi corazón esté parchado.

Hoy te comparto una bellísima canción de Álvaro Fraile que se llama Algo que dar... la letra es justo esa conversación que tenemos a veces con el Padre, cuando nos preguntamos si somos suficiente para servirle.  Espero que la disfrutes.




Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

domingo, 21 de agosto de 2016

El Amor lo hace posible

Piensa en todos tus amados... piensa en sus pequeños mundos, en lo que los hace felices, en lo que los pone tristes, en los sueños que te han contado, piensa en sus totalidades.  ¿Verdad que eso que a ellos les mueve, poco a poco se ha convertido también en lo que te mueve a ti?  Si alguno de tus amados es feliz, ¿acaso esa felicidad no te invade a ti también?  O si alguno de pronto no se siente con ánimos, ¿no sientes que se te escapa un poquito el alma?  Es algo hermoso que seamos capaces de experimentar tal empatía, porque quiere decir que existe un desprendimiento de nosotros mismos en aras del bien del otro y eso sólo el Amor lo hace posible.

A través del Amor, nos volvemos protectores de la vida, la propia y la del otro.  El Amor nos impulsa a buscarle un sol al que siente que le llueve.  El Amor nos permite dar aliento al que siente que ya no puede.  El Amor nos llena de gozo cuando el amado es pleno.  El Amor abre puertas, acorta distancias, crea lazos, afianza relaciones, construye familias, cimienta amistades y nos da para cuidar de todo lo que se instala en el alma, ya sea con acciones concretas o con plegarias, que luego rendirán fruto.

No es capricho de Corazón escribir Amor así, con mayúsculas, no es para que el texto se vea lindo.  Es porque el Amor es Dios, y así debería escribirse siempre...  El Amor es fuente de vida, y lejos de esa fuente, nuestra existencia y la existencia de los que amamos carecería de sentido, se volvería sensiblería barata, de esa que te ponen en la televisión o en algunas películas.  

Lo maravilloso de todo esto es que dentro de nuestra humana y limitada capacidad de amar, podemos darlo todo, darnos completos por quien se ama.  Así, una madre tiene la fuerza para desvelarse por un hijo enfermo; un padre tiene motivos para salir a darlo todo en un trabajo que muchas veces no disfruta; un amigo deja todo por estar contigo cuando lo necesitas; los hijos pueden disculpar a los padres cuando estos se equivocan; los esposos son capaces de ceder y conceder en el roce de lo cotidiano... porque el Amor hace que valga la vida buscar el bien del amado y superar el egoísmo...

Hoy agradezco al Amor, permitirme ser amable, es decir, ser alguien a quien se puede amar, capaz de inspirar Amor y, mejor aún, capaz de disfrutar el Amor que llega a mi vida, porque quiere decir que yo he podido hacer sentir amado a otro ser humano; y me siento con la sublime obligación de hacerles saber a los que amo, eso, que los amo.


Nos seguimos leyendo. Que tengas una bonita vida llena de Amor... De Corazón



miércoles, 17 de agosto de 2016

Dios nos ama y nos quiere felices.

Una más...

Esta vez te dejo una reflexión que compartí hace un par de meses con Bonito:
"Por sobre todo, Dios nos ama y nos quiere felices. Felices, creo yo, es sentirnos plenos y en paz. Desde ahí se puede ser agradecido y generoso; aunque a la vista de todos lo que tienes no sea suficiente o no cumpla sus expectativas. Puede haber una revolución interior, un estado de incertidumbre, pero sólo entregándole a Él todo aquello es cuando se atreve a actuar. Eso lo sabemos. Es tan cuidadoso con los que ama. Quizá nosotros quisieramos, cayendo en tentación, abrir todas las puertas, ver al futuro, estar seguros de que tomamos la decisión correcta y entonces dar el paso. Más que esa certeza, Dios nos regala la fe. Nos asegura que siempre estará, que nada está fuera de Su mano. Nuestra única ofrenda válida es ser felices. Plenos y satisfechos, solo así podemos realizar su mandamiento: Amar. Y amar implica tener fe y esperanza. En un maravilloso círculo virtuoso, solo aquello que nos viene de Él, es lo mismo que podemos corresponderle."
Tal vez hoy necesitabas leer este mensaje y por eso el Padre lo puso a la vista... Descansa confiando en Su Amor... Bonita noche, de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Los guiños de Corazón

Va otra...


Hoy Corazón se siente feliz... de esa felicidad que se traduce en paz. Esa felicidad no es a causa de un gran acontecimiento... es el resultado de pequeños momentos durante el día... yo los describiría como guiños de complicidad del Padre. Tal vez yo los vea así, porque tiendo mucho a los guiños... Para mí son una forma de decirte: aquí estoy o estamos juntos en esto. Es un recurso que me permite a veces acercarme a las personas sin ser invasiva, sin que se sientan abrumadas por demasiadas palabras o incómodas por los silencios... es decirle al otro: cuando te sientas cómodo, aquí estoy. Creo que sólo una persona me ha hecho un comentario acerca de mi guiño y me causó tanta ternura que entre mis gestos y características describiera eso: que le daba confianza. Pues bueno, hoy el Padre me miró con ternura y me regaló ese tipo de guiños, diciéndome, aquí estoy, estamos juntos en esto. Le agradezco tanto por tener esos gestos de amor para conmigo. Y no sólo eso, sino que me permite actuar en Su nombre para que a través de mi persona pueda lanzar guiños de amor a quien necesite saber que Él está y que Su silencio no es ausencia, sino una oportunidad de mejorar, de hacer revisión a consciencia de su actuar, de sus anhelos, de sus recursos y sus decisiones. Tú,¿cómo experimentas al Padre? ¿Cómo te aproximas a los demás? ¿Te han dicho que tienes una manera particular de infundirle confianza a quienes te rodean? Te dejo descansar... te envío un guiño. Bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Diosidencias: todo es propósito

Aquí va otra

Dicen por ahí que nada es casualidad... todo tiene un propósito. Y una sabia amiga me dijo alguna vez en medio de una crisis: por algo pasan las cosas... Todas aquellas coincidencias en la vida, no son más que Dios actuando desde el anonimato, un anonimato cada vez menos anónimo desde mi punto de vista, y eso me emociona. Saber que desde la eternidad están preparados encuentros y desencuentros; llegadas y partidas, me hace sentir pensada y amada desde siempre. Lo mismo, cuando pasas por momentos difíciles, en los que parece que todo se pone oscuro y justo ahí llega alguien con luz y te da la mano y te dice que todo estará bien: ambas, luz y oscuridad son propósito para que en tu persona se manifieste el amor perfecto. Hoy me puse a pensar las cosas que parece que no tenían sentido, pero que han tenido un propósito en mi vida; en las personas que parecía que no tenían nada en común conmigo y que, sin embargo, han venido a darle un mayor brillo a mi presente. Decir que sólo ha sido casualidad, sería quitarle el mérito al Padre bueno, dejando de lado su amor perfecto; sería necedad. Muy por el contrario, hoy agradezco cada uno de esos renglones torcidos en los que Dios ha escrito encuentros maravillosos e historias increíbles. Confieso que no siempre había visto las cosas desde este punto, y que también es mérito Suyo que yo tenga ahora esta capacidad, que no ha sido más que consecuencia de mi abandono a Su voluntad, aunque a veces cueste. No podría ahora gozar de tener a mi lado a Don Corazón, a mis Pollitos, a Comis, a More, a Bonito, sin no haber pasado antes por un momento de dificultad manifestado en mí o en ellos, porque a través de eso, pude ver la luz que el Padre manifiesta en nosotros. A pesar de todo esto, hoy no elevo plegarias por ellos, hoy agradezco desde lo más profundo de Corazón... agradezco por sus vidas y por la vida que van repartiendo donde se plantan. Agradezco todas y cada una de las experiencias que con ellos he vivido, todas las personas buenas que a través de ellos he conocido y todo lo que han enriquecido mi vida. ¿Tú crees en las "diosidencias"? Esta página es una de ellas... luego te platico.
Que pases bonita noche... De Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

Día redondo: hacerme como niña

Aquí va otra...

Qué maravilla cuando un día es, por decirlo de alguna manera, redondo. Cuando tienes la oportunidad de sentir a Dios a lo largo de él. Hoy el día de Corazón fue uno de esos. La primer bendición fue despertar. Saberme protegida por un techo y con Don Corazón y los Pollitos conmigo. Acudí muy temprano a misa... cosa que disfruté enormemente. Después escuchar la voz de Bonito y tener una de esas charlas que te hacen agradecer que Dios ponga en tu vida personas con quienes puedes compartir y disfrutar hablando de lo hermoso que es sentir presente al Padre en nuestra vida; no para vanagloriarnos, sino buscando darle cause a ese amor hacia nuestros entornos. Sentir que Corazón es útil para los demás, y para sí misma, es otro regalo que hoy llegó envuelto en oportunidades de servir. Además, las manifestaciones de amor de mis personas son impagables. ¡Cuánta bondad para con este Corazón! Pero quizá lo que más disfruté, fue "hacerme como niño"... Bajarme de mi postura de adulta y lograr asombrarme con cada detalle del día. La oportunidad más clara fue al ir hoy al cine en familia -otro de nuestras actividades favoritas-. Aunque últimamente las películas para niños son también enfocadas para el público adulto, que obvio son los que llevan a los niños al cine, se necesita "hacerse niño" para soltar una que otra carcajada de esas francas, sin estar preocupado por lo que las demás personas en la sala opinen. De tal manera que hoy disfruté las carcajadas de mis Pollitos lo mismo que las de los niños en la sala, y me descubrí dejándome llevar por los personajes animados a un estado de divertimento tan, pero tan ligero que sí, confieso que me reí muy a gusto. Termino mi día feliz... Sabiendo que lo disfruté de pe a pa y que hoy no me guardé nada para después. ¿Cómo fue tu día? ¿Lo disfrutaste? Tal vez no haya sido como el de Corazón, o quizá sí lo fue pero te distrajiste. Mañana ponte listo, el Padre ya tiene reservado un bello día para ti. Bonita noche... de Corazón.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón