miércoles, 12 de octubre de 2016

Habla el corazón

Cuando los corazones se encuentran, siempre se queda uno con una parte del otro...

Uno es lo que es

Al final... uno es lo que es.  Cuando te quedas a solas, ahí ya no caben apariencias, ni caretas, ni siquiera las absurdas poses que tienes que usar frente al mundo para pertenecer o para pretender ser.  Nos preocupamos tanto por lo superficial y nos cuesta reconocerlo porque nos enrolamos en la inercia que lleva el mundo.  Vamos juzgando caras, cuerpos, estatus, inteligencia, solvencia y justo ese es nuestro parámetro para validarnos ante los demás.  Es un juego eterno entre el tener y aparentar tener.  Dejamos ir lo realmente importante por encajar en los estereotipos que nos dictan los ajenos... que luego nosotros mismos dictamos...
Fotografía:  Mahqui Carrillo

Hace algunos días pensaba esto: Nos preocupamos mucho por lo que el mundo ve de nosotros o cómo nos perciben.  si tenemos el físico adecuado, las habilidades sociales que vayan con el resto, los medios materiales que nos permitan ser incluidos en la sociedad... Y tratamos de llegar a ser alguien en la vida... Cuando la realidad es que ya somos alguien, alguien amado en gratuidad por el Padre, y que ante ese amor no hay etiquetas, ni poses falsas, simplemente somos lo que somos... Y de manera extraordinaria, Él nos regala encuentros a cuentagotas con personas cálidas que nos permiten ser... ser lo que somos para sentirnos libres y amados...

Esas personas, son bendición en nuestra vidas, porque ellas nos permiten ver nuestro reflejo limpio y reposar nuestras almas sin más pretensiones que tener gozo y paz.  No te exigen ni tú exiges nada de ellas, sólo basta saber que están, tan cerca como en la palma de la mano o tan lejos como la vida dicte las distancias y sus exigencias lo permitan... pero cuentas con ellas, porque te aman como eres y tú las amas como son...

Yo, Corazón, soy mis años, mis vivencias, mis aciertos y mis errores, mis tropiezos y caídas, mis amaneceres y anocheceres, mi ternura y mi ira, mi valentía y mi inseguridad; soy nostalgia de otoño, soy lluvia de abril, soy viento fresco y fuego abrasador, soy un ave posada en la rama, soy luna callada, soy abrazo tibio para el alma, soy el beso más tierno que he recibido; soy frágil, soy fuerte, soy contradicción y certeza, soy un corazón que ama, soy libertad, soy los mares de luces que he visto y veré; soy árboles de pájaros y cielo nublado... soy una con quien amo, soy hija, madre, hermana, amiga... soy fe y esperanza... soy hija de Dios y Él me ha dotado de todas esas cosas que soy para poder apreciar su inmenso Amor... 

Al final uno es lo que es y vamos por la vida siguiendo el camino, vamos buscando la mejor manera de estar en este mundo... vamos aprendiendo a amarnos con el paquete completo, con todo lo que somos y lo que nunca seremos...

Hoy te comparto una canción inspiradora de Abel Pintos, se titula Lo que soy... espero y la disfrutes...



Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

viernes, 7 de octubre de 2016

Luna

Hoy te escribo esto...

Luna

En lo alto, en el cielo, allá en un espacio que no se alcanza, allá se encuentra Luna... Luna es, ¿cómo decirlo?... Luna es una mensajera. Yo la he visto dejándose llenar de miradas, besos, de abrazos sentidos y de te quieros que de a uno o de a cientos, corazones amantes le van colgando...  La he visto cómo se sonroja, cómo sonríe, cómo resbala por su faz brillante una que otra lágrima; conmovida acaso por amores imposibles.

Luna disfruta tanto su misión; ella ha inspirado tantas poesías, tantas canciones, tantos cuadros, tantos y más tantos... Porque en lo secreto, todos conocen su verdadera vocación: ser mensajera, ser la que mantiene atados con lazos de plata los corazones que en la lejanía permanecen juntos.

Su ritual es siempre el mismo... inicia vacía, pareciera que no está, que se ha marchado dejando su puesto libre... pero no, ella se prepara para todo lo que vendrá, para recibir y dar trámite a todos los versos, prosas, canciones, y, como ya dije, miradas, besos, abrazos, los te quiero y algunos  te extraño que tendrán que pasar por ella antes de terminar en los oídos, en los brazos, en los labios, en la frente, en las mejillas o en el corazón de alguien a quien la distancia, o las circunstancias le impiden recibirlos de manera personal e inmediata.

Fotografía y Letras:  Mahqui Carrillo
Si la observas cada noche, verás que de a poco se va llenando; crece de a poquito, va clasificando sus entregas, porque ella es así, porque no quiere equivocarse al repartir los besos, ni dejar traspapeladas canciones y poemas que harán suspirar a un corazón. Es una seria misión esa que Luna tiene.

Si la ves llena y en todo su esplendor, Luna ha reunido su máxima capacidad de mensajes de amor... Está lista para entregarlos, para vaciarse, igualmente, de a poco... porque así debe ser, porque amar y entregar amor lleva cierto ritmo y requiere paciencia... por eso, cuidadosa, Luna va dejando caer sobre los destinatarios sus entregas en rayos de luz... y así, se va quedando vacía de nuevo...

Esta noche, si tienes a alguien en la distancia y deseas enviarle un pedacito de tu corazón, ¡búscala! Nada pierdes con intentar mandar un beso o un te quiero a través de Luna; piensa que tú y ese alguien están a la misma distancia de ella y mientras se encuentre en lo alto, en el cielo, en ese espacio que no se alcanza, no se sentirán tan lejanos: los dos ven la misma Luna.

Fotografía y Letras:  Mahqui Carrillo
 Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.



martes, 4 de octubre de 2016

Espero con tu espera...

Si algo me hace feliz, es que mis personas especiales sean felices... Saberles con paz, saberles con gozo, es lo mismo en mí: paz y gozo, sobre todo cuando se ve tan clara la mano de Dios en lo que les acontece.  Esta vez se trata de More... hermana del alma que me escogieron desde el cielo para que en el momento preciso entrara a mi vida y la llenara de luz y de alegría.  More siempre tiene una sonrisa para mí, un abrazo cálido y su corazón abierto; ella es así... es su esencia y me siento bendecida por contar con ella en mi vida.  

More encontró un compañero de vida, que al igual que ella, es un corazón andando.  Ambos forman un hermoso matrimonio que amo y admiro.  Lo ideal es que todo fuera dicha, sin embargo, les ha tocado una parte difícil de la realidad, el no poder ser papás.  ¿Por qué? Y, ¿por qué no?  Así son las cosas a veces... Con todo y que deseemos algo desde lo más profundo del alma... el Señor tiene planes para nosotros que no comprendemos y que, al ser tan distantes de lo que deseamos, nos hacen repelar, rebelarnos, discutirle y hasta distanciarnos de Él... Yo sé que todo eso ha pasado en la vida de More porque han intentado por todos los medios alcanzar ese gran sueño, ese anhelo que permanece a pesar de que la naturaleza te dice no a los gritos y que, luego, la burocracia también te lo repite o, angustiosamente, guarda un silencio que aturde. 


Fotografía:  Mahqui Carrillo
Han sido años, de sentirse feliz al 99%... y después bajar al 40... y luego subir al 80 y andar así, con sonrisas que esconden llantos; a veces en la soledad de una sombría habitación, y otras en compañía y a pleno sol.  Pero More es un alma valiente y se ha sobrepuesto muchas veces... por eso, la alegría que hoy le invade, me invade también a mí... está en camino a ver realizado su sueño.  Un camino que será más largo que un embarazo de nueve meses, pero que al final, le pondrá en sus brazos amorosos una familia ya completa... pensada desde la eternidad.

More, querida... Tú mereces todo el amor del mundo y gran parte de ese amor ya lo tienes a tu lado; esa otra parte que todavía no te alcanza estará, ya lo verás.  Una sabia amiga, me dijo alguna vez en un momento muy difícil para mí,  "por algo pasan las cosas..."  Hoy, con algunos años más de experiencia, te lo digo yo:  por algo pasan las cosas; a lo que agrego,  los tiempos de Dios son perfectos y Sus planes siempre son mejores que los nuestros y de eso puedo dar testimonio. Cuando llegue a ti esa parte de amor que te tiene reservada, Corazón será la tía más feliz del mundo... por lo pronto, te tengo en mi oración y espero con tu espera... 

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.




domingo, 2 de octubre de 2016

Habla el Corazón

Amo tus palabras...


Hay días para Corazón...

Hay días en que me siento fluir y hoy es uno de ellos.  Cuando finalmente digo:  esta soy, y agradezco a Dios ser esta, no otra, no alguien más, sino esta que tiene el alma parchada, pero libre, esta con el cuerpo dolorido, pero que me sirve para disfrutar, esta con los años encima, con canas y marcas en el rostro, pero con un semblante dulcificado por tantas muestras de amor y ternura.

Hay días en que me siento parte del todo, mínima, pero con la certeza de que nadie podría ser yo, porque a nadie se le ha caído la vida como a mí, quizá se les haya venido el mundo encima y se hayan sobrepuesto, pero no como yo, librando mis batallas, las que dan aprendizaje e impulso para seguir, para voltear la página.

Hay días, como hoy que dejo de pedir y me dispongo el alma para agradecer y dar; porque me siento llena de bendiciones y las valoro.  ¡Qué más da que el mundo no entienda! Hoy me toca a mi ser y disfrutar ser, amar y disfrutar amar, dar y disfrutar dar.  Vivir este instante que deja de ser, apenas es y respirar y sentir el latido de Corazón y mirar con ojos de primera vez y escuchar la melodía de la vida y dejarme acariciar por el viento, la lluvia, el sol y el abrazo de quien se me brinda.

Hay días en que soy reflejo de luz, remanso de paz y existe el gozo y calla el silencio... atino solo a sonreír hacia el interior para disfrutarme y ser mi cómplice y luego me vuelvo al mundo y me doy... y el mundo me recibe como un evento extraordinario y, a veces no sabe qué hacer conmigo... y puede que me mire con recelo, pero tal vez, en el mundo haya alguien que me entienda y quiera ser parte de mi vida y contagiarse de eso mismo que yo experimento hoy.

Hay días en que soy simplemente yo y voy... para ser feliz, eso basta.

Te comparto una canción de Álvaro Fraile... Voy; disfrútala.



Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.

jueves, 29 de septiembre de 2016

Habla el Corazón

Hasta aquí trajo Dios a Corazón...

Hasta aquí me trajo Dios... Justo a este momento de mi vida y con esta carga, que cada día es más ligera, porque me ha permitido entregarle la parte más pesada para que Él haga lo que tenga que hacer con ella, mientras yo me dejo amar y me permito sentir Su paz.

Hoy, Corazón hizo un holocausto... Dejé ir muchas, muchas, pero muuuchas cargas... todas esas cosas que me desagradan, que me roban paz, que me ponen triste, que me frenan, que me lastiman, que, en resumen, me impiden disfrutar plenamente de ser yo, de ser hija de Dios.  

Simbólicamente, escribí todo eso que te digo... tooooodooooo... Lo hice detalladamente, tan sinceramente como cuando te vez al espejo y te analizas ubicas cada imperfección a detalle: poros abiertos, arrugas, ojeras, manchas, etc.  Así pasé yo por cada aspecto de mi vida y con puntos y comas me vacié en el papel... Hablé de mi disgusto por mis defectos, de mi tristeza por mis flaquezas, de mis culpas, de mis miedos, de mis rencores, de mis sinsabores... Después de hacer una oración para entregarle todo aquello al Padre, lo quemé... y, vaya que iban cargadas esas hojas de papel (sí, fueron varias hojas), que no se quemaron tan fácilmente; pero luego quedó reducido a cenizas.  

Por lo menos, el resto del día y ahora, a punto de dormir, me he sentido tan ligera; con paz en el alma y unas ganas de dejarme llevar por el viento del otoño, hacia lo que Dios quiere que yo viva y comparta.  Este maravilloso día de otoño,se lleva mis hojas secas;siento que dejé caer eso, muchas hojas secas que ya no servían en mí. 

Seguramente, algunas regresarán y tratarán de volver a adherirse a Corazón... pero me hallarán distinta, ya retoñando, ya con la tierra removida y abonada por el amor del Padre, dispuesta a florecer y dar sombra a quien necesite descansar junto a mí de sus fatigas, de sus angustias y busque a alguien que escuche y entienda.

Hasta aquí me trajo Dios, y estoy sumamente agradecida con Él...

Hoy te comparto esta hermosa canción de Abel Pintos, Hasta aquí; espero que la disfrutes.



Nos seguimos leyendo. Que tengas bonita vida... de Corazón

lunes, 26 de septiembre de 2016

Solo con un beso: la historia de amor de Corazón

Hay historias de amor que son épicas... que tienen todos los ingredientes para hacerse una película o mínimo una telenovela... Historias de amor cargadas de encuentros y desencuentros, de dramáticas separaciones, de riñas y reconciliaciones con un final de cuento... y luego está la mía... la historia de amor de Corazón y Don Corazón...

Conocí a Don Corazón en la universidad, y la primera vez que lo vi, nunca cruzó por mi mente lo crucial que sería en mi existir.  Un tipo de 28 años (yo tenía 21), que ya había estudiado una carrera y una maestría y que iniciaba otra carrera por el mero gusto de estudiar... Con aspecto formal, pero a la vez con una personalidad desenfadada.  Sonriente, ameno, pero lejos de aquello que yo creía que podría ser mi hombre ideal.  Fuimos coincidiendo en las amistades, y en los lugares que ocupábamos en el salón.  De a poco se fue ganando mi confianza y mi admiración.  Siempre le dije que me caía mal, por ser un tipo tan inteligente, capaz de estar en la charla y a la vez atento a lo que el maestro compartía al frente, de tal suerte que siempre que le preguntaban algo, tenía la respuesta correcta.  

Por aquel entonces yo estaba en una relación que no daba para más, pero que no tenía el valor de terminar, vivía en una falsa seguridad, hasta que la otra parte tomó la decisión y terminó conmigo.  Confieso que me dolió mucho, por como se dieron las cosas, de tal forma que sentí que mi mundo color de rosa se venía abajo -esa historia sí era digna de telenovela-.  Justo ahí, fue la primera vez que totalmente derribada, fui y le entregué a Dios mi vida... le pedí luz y guía porque yo sentía que no alcanzaba a ver más horizonte.  Pues bien, justo al día siguiente llegó la luz, y esa luz es Don Corazón.  Saliendo de clases, charlamos... y, su plática nunca se centró en mí, ni en darme consejos ni consuelo... él me habló de una historia de amor de algún lugar lejano, que no podía ser, pero que eso no quería decir que no hubiera amor... simplemente, que no siempre se puede estar con quien se ama.  Yo, en mis adentros pensaba: -¿Y eso qué tiene que ver conmigo?-.  A la larga tuvo mucho que ver...

A partir de entonces fuimos los mejores amigos, junto con otras dos queridas hermanas: More y Flaka, íbamos y veníamos para todos lados... Estudiábamos, salíamos, compartíamos...  Don Corazón y yo eramos inseparables, tanto así que llegaron a preguntarnos si eramos novios. A lo que contestábamos con un no rotundo.  Con el paso de los meses yo empecé a sentirme demasiado a gusto con él.    Pero claro que no quería que se sintieran raras las cosas, así que no comenté nada con las muchachas.  Creo que la única vez que salimos sin ellas, fue una vez que me invitó al cine y entonces, medio confirmé que mis sospechas no eran tan descabelladas.  Pero, aún así, guardé silencio, porque pensaba en la gran amistad que teníamos y no quería que nada cambiara.

Un día 25 de septiembre teníamos examen y no se presentó.  Así que le llamamos a su casa, para ver si estaba bien.  Nos dieron la noticia de que su papá acababa de fallecer y que estaban velándolo.  Nos apresuramos a ir a acompañarlo.  Llegamos a la funeraria y, juro que nunca había visto una velación tan llena de paz.   Salió Don Corazón a nuestro encuentro y después de darle el pésame, nos pusimos a platicar con él y con uno de sus hermanos en las afueras de la funeraria... El momento fue tan grato, que por un momento se me olvidó que dentro estaban velando al papá de Don Corazón.  Como te comento... había demasiada paz.

Un poco después de las 12 de la noche, las muchachas y yo nos dispusimos a irnos.  Don Corazón nos encaminó al auto.  Ellas se despidieron primero y se fueron al coche.  Finalmente yo, le di un abrazo y cuando iba a darle un beso en la mejilla, de pronto se me adelantó y me plantó un beso en los labios.  No supe qué decir... creo que sólo sonreí y dije adiós.  Di media vuelta y no hacía más que repetirme en la cabeza:  "me besó... me besó...", mientras guardaba la sensación con mi mano sobre mi boca... Subí al auto y mientras manejaba les platiqué a las muchachas... que claro se emocionaron, pero a la vez, se preguntaban -como yo- si valía la pena arriesgar la amistad tan entrañable que teníamos por algo que no sabíamos si iba a funcionar...

Pues bueno, hoy se cumplen 21 años de ese beso, desde entonces hemos estado juntos, aunque hubo quien dudó que duraríamos.  Ese beso bastó para que una historia de amor diferente se escribiera:  una de amor real, de ese amor que es cómplice, que está ahí en las buenas y en las no tan buenas, que busca mejorar sin cambiar, que acepta, que cree y confía; que da soporte y conforta;  remanso de paz, tierno y apasionado, .  Hoy, gracias a Dios, tenemos un hogar, somos papás de cuatro Pollos hermosos y, seguimos disfrutando de estar juntos, de ser los mejores amigos y de ser novios.

Don Corazón sigue siendo mi luz y es la mejor parte de la vida de Corazón... y como siempre digo, el mérito es en gran parte suyo, porque vivir conmigo, no es tan fácil que digamos.  Pero el amor... lo soporta todo.  El amor nunca pasará... (1- Cor 13,7-8)

Hoy te comparto una canción que le dedico especialmente a Don Corazón, Solo con un beso, de Ricardo Montaner.

Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón.