miércoles, 31 de agosto de 2016

martes, 30 de agosto de 2016

Menos mal que Tú me salvas y aquí estamos con Corazón

Hoy es un día especial para Corazón.  Por acá, en mi tierra, el cielo está nublado y el ambiente es fresco; un poco de lluvia vendría a completar un día perfecto, pero, ha llovido tanto en estos últimos días y, siendo una ciudad semidesértica, no estamos preparados para recibir tanta lluvia, así que por aquí hay cierto caos y no quisiera que ver mi deseo cumplido, arruine el día de otros.  Es tan extraño cuando una bendición, como lo es el agua, llega a causar estragos, si no sabemos o no nos preparamos para acogerla, y creo que así pasa con algunos dones.

Letras: Álvaro Fraile    
Fotografía y gráficos: Mahqui Carrillo    


Corazón descubrió con unos 12 años que le gustaba escribir, que se sentía cómoda expresándose de esta manera, tal vez porque era un tanto cerrada en ese entonces, cuando la confusión reinaba entre hormonas y autodescubrimiento.  A esa edad no sabía exactamente qué decir -bueno, no hay tanta diferencia con el presente-, pero sabía que era  la única manera de que todas las cosas que daban vueltas en la cabeza podían ordenarse; así que entre lápiz y papel dejaba asomarse el corazón.  Un mal día, algo que escribió fue malinterpretado y se metió en tremendo lío... tal fue el impacto que decidió que eso de compartir ideas y sentimientos, pues como que no pagaba tan bien y desechó toda intención de escribir... salvo para hacer tareas y una que otra carta cursi para los amigos.


Sin embargo, algo que es necesario y que ha formado cauce, tarde que temprano vuelve a encontrar la manera de correr por él.  El corazón que se mantiene atado, luego tiene tanto que decir y lo hace con hambre atrasada.  Así que ya para terminar los treintas, de pronto llega algo de inspiración y sucumbió a la tentación de volver a intentar la honestidad consigo misma y dejó que las palabras volaran, llevando su pensar y sentir... pero, volvió a resultar en otro golpe con pared; siempre hay alguien que no entiende, o quizá la imprudencia se abraza al lápiz y le aconseja escribir cosas que tal vez no deberían ser escritas... el caso es que Corazón, decide que, como el escribir sacia su necesidad de expresarse, pero que corre el riesgo de no ser comprendida, ahora lo hará para sí misma... un verso, un cuento, lo que sea,  pero sólo para encerrarlo en un cajón, de manera que lo que diga, no dañe, no ofenda, no toque a nadie.


A pesar, de la insistencia de Don Corazón y sus amadas hermanas, Comis y More, Corazón se mantiene firme en su cerrazón.  Total, a quién podría interesarle lo que piensa y siente, habiendo tanta gente talentosa que con arte dice y dice bien... Pero bueno, sucedió que Dios obró, cosa que sabe hacer perfectamente bien y, al tiempo que revistió a Corazón de una extraña disposición del alma, cruzó su camino con Bonito y, él, a su vez, le dio perspectiva a Corazón... de tal manera que dentro de ese triángulo: Bonito-Dios-Corazón hubo una sacudida que echó por tierra temores y fantasmas... Dejando libre a Corazón para ser, pensar, sentir y decir con libertad; y aquí estamos.


Hace poco más de un mes que Don Corazón me lanzó el reto de escribir, en concreto de escribir un libro, pero claro que lo vi como algo abrumador... sin embargo, con esta renovada forma de percibir y sentir, me dije...  Y,¿por qué no? Total, como ejercicio catártico, puede servir... pero, como hacía mucho tiempo que no canalizaba pensamientos a través de la escritura, pues creí que iniciar con un par de comentarios en una página de Facebook podría resultar interesante... así que, con el ritmo cardíaco a mil -que sólo experimentamos cuando se mezclan el miedo y la emoción- pues creé De Corazón Bonito, pensando en compartir mensajes positivos, en un medio plagado por tonterías, dicho sea de paso que era algo con pocas pretenciones y quizá sólo para la gente cercana.  Me recibieron tan bien, que luego me animé a abrir cuenta en Instagram, en Pinterest, en Twitter y al cabo de un par de semanas, sentí que ese espacio me quedó chico y pensé en mudar a Corazón a algo más en forma, es decir, un blog, así que encomendada al Padre, abro este espacio y las ideas empiezan a llegar... De Corazón Bonito es una mezcla de mensajes, imágenes, frases, música y agradecimiento constante a Dios Padre.


En el estado de sensibilidad en el que me encuentro, la música ha tenido mucho que ver, en especial la música de Álvaro Fraile, que me ha retumbado en todos los rincones de mi ser. Bonito, fue quien me puso en contacto con ella y a él y a mí nos ha servido, como canal de inspiración, e incluso de oración, ha venido a ser un bálsamo para nuestros días y ha logrado permear a mi familia; Don Corazón y los Pollitos, terminaron por corearla y ya forma parte de las más reproducida en la casa y en el coche. 


Me he tomado la libertad de usar algunas frases de sus canciones para empatarlas con fotografías mías y  como inspiración para algunas entradas de este blog.  Es importante difundir lo que es bonito, lo que alimenta el espíritu y también es bueno darle crédito a quien lo merece... así que me animé y le envié a Álvaro,  a través de Twitter, el enlace de un par de entradas que hice inspirada en sus canciones... En el fondo, no imaginé que lo tomaría en cuenta, así que me sorprendió gratamente el ver que ambas fueron de su agrado, que les dio un me gusta, un retwit y hasta se tomó la molestia de responder con un "bonito!!! gracias!!!".  La verdad es que me emocioné mucho, pensando que después de todo, lo que dice Corazón tiene bondad y puede conectar. Llevando a Dios por delante, finalmente estoy lista para acoger las bendiciones sin que se desate el caos...  El día 2 de septiembre De Corazón Bonito cumplirá su primer mes y este ha sido un hermoso regalo.



¡Gracias, Dios mío, yo también te amo!

Hoy te comparto una de mis canciones favoritas de Álvaro Fraile, Tú me salvas, tiene un valor muy especial para mí...


Disculpa que te haya tirado tanto rollo... me dio por abrir el corazón, hoy el alma está llenita.  Nos seguimos leyendo. Que tengas una bonita vida... De Corazón.


Bonito día, de Corazón.

Haz que tu día cuente, que te encamine a tu sueño.  Bonito día, de Corazón.

lunes, 29 de agosto de 2016

Bonito día, de Corazón

Da gracias al pasado, viviendo tu presente.  Seguimos caminando, vamos por nuestro sueño.

Abrázame muy fuerte... con amor eterno

Todos necesitamos de los abrazos... nacemos con esa necesidad.  Un bebé requiere del abrazo tierno y protector de su madre para tranquilizarse; a través de él, vuelve a sentir el latido del corazón de ella, que ha sido su arrullo por nueve meses.  Es ese abrazo el que lo fortalece emocionalmente.  En ese fundir de cuerpos, donde él siente que sigue siendo uno con ella, se nutre física y espiritualmente; dentro de ese abrazo, no cabe nada más... porque todo lo ocupa un amor inmenso e incondicional...




Los abrazos nos permiten estar tan cerca del otro que puedes percibirlo casi en su totalidad: su calidez, su olor, su estado de ánimo, su confianza, su sentir... Un abrazo es una invitación a pasar a la intimidad del otro, a su espacio vital. No tiene nada que ver con el gesto de medio tocar al otro y palmearlo en un acto de compromiso social... No, yo hablo del abrazo en el que te entregas, el que das con calma y con todo tu ser porque te sientes en plena confianza de soltarte y manifestar amor.



Así, abrazar a tus amados, se convierte en un acto de entrega en el que no debería caber el egoísmo sino la donación.  Cuánto bien hacen los abrazos y cuánto nos privamos de ellos por convencionalismos o por temores.  Abrazar a alguien es una de las cosas que son invaluables por su gratuidad.  Los damos desde el alma y al alma del otro van dirigidos... Es injusto quedarse con abrazos guardados para luego, porque a veces ese luego resulta que no llega y los abrazos que no llegan a su destino se prenden del sentimiento de culpa que es tan pero tan obstinado y resistente.


Por eso, Corazón últimamente anda abrazando a diestra y siniestra... no me quiero quedar con abrazos pendientes... y, sabes... los abrazos de estos últimos meses de mi vida han sido los mejores, los más conscientes, los más sentidos, los más libres y amorosos que he podido entregar y recibir... Y realmente lamento que haya abrazos que no puedo entregar y que tendré que guardar y que quizá me llevaré hasta el fin de mis días, pero esos no están con la culpa, están con el anhelo de algún día poder darlos... y, en todo caso, si no logro hacerlo físicamente, al menos tengo la tranquilidad de abrazar con oraciones a los que están fuera del alcance de mi abrazo... 




Hace varios días, que empecé a escuchar nuevamente Abrázame muy Fuerte, de Juan Gabriel, quien lamentablemente acaba de fallecer y, justo a raíz de escucharla una y otra y otra vez, traía el tema de los abrazos dándome vueltas en la cabeza, por lo sentido de esta canción... Definitivamente en Dios siempre hay propósitos... así que va un abrazo con amor eterno hasta el cielo, para Alberto Aguilera Valadez, el ahora eterno, Juan Gabriel... Gracias por tantas canciones en la memoria de Corazón, especialmente esta que me ha tocado el alma y que hoy comparto dejando correr algunas lágrimas. ¡Hasta siempre, Alberto!










En cuanto puedas, abraza a quien amas... Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón.

domingo, 28 de agosto de 2016

sábado, 27 de agosto de 2016

álvaro fraile - vida - SOL. FE. ANDO.

Hoy amaneció lloviendo y sigue nublado, los días preferidos de Corazón.  El clima está ideal para una canción así, para pensar en los amados, los cercanos y los lejanos... por la bendición de tenerlos en mi vida.



Bonito día, de Corazón





viernes, 26 de agosto de 2016

La evolución que nos lleva a la Nada

La vida es evolución constante... desde su concepción, hay cambio y crecimiento. A partir del nacimiento todo es aprender.  Mientras crecemos vamos llenando nuestras mentes y almas de todo cuanto nos sale al paso... incorporamos a nuestro ser el ejemplo de padres, maestros, y demás personas significativas en nuestras vidas, ya sea que lo queramos o no.  Y, llegado el momento, vamos desechando aquello que sentimos que no nos hace falta.  Depuramos un poco la carga y damos cabida a nuestras propias experiencias, a nuestros tropiezos, a nuestros pequeños o grandes triunfos... vivimos, aprendemos, evolucionamos.


Pero de qué sirve evolucionar si en ello perdemos de vista a Dios... si lo vamos sacando de nuestra existencia como algo que ya no se usa, que ya no va con la "decoración" de nuestras vidas.  No me las doy de santa, pero, viendo en retrospectiva, el largo tiempo que viví cerrada a Dios, por no conocerlo, realmente fue tiempo vano.  No puedo decir que estaba fuera de Dios... uno no puede salir de Él, -triste noticia para los que lo niegan-.  Uno está en Él, la única opción posible es estar abierto y receptivo o cerrado y, créeme cuando te digo que una vez que Corazón se puso en modo abierto y receptivo, cosas maravillosas han sucedido.  Y, también tengo que comentar que nadie me lavó el cerebro, ni estuvieron arrastrándome a misa de niña, ni de adolescente, ni siquiera de adulta.  Definitivamente fue Él, directamente, quien con toda la caballerosidad, con todo el respeto por mi voluntad (voluntariosa), con toda la ternura y delicadeza posibles, me ha ido moviendo hacia donde Él ha querido llevarme.  


Sería bueno que todo lo que aprendemos en la vida, nos diera las herramientas necesarias para perseguir el único fin de nuestra existencia:  ser felices.  Sin embargo, nos vamos perdiendo en la búsqueda de una felicidad momentánea, efímera, que atrapas dos segundos y se escapa, basada en el tener y no en el ser.  Ahí es donde hemos sacado a Dios de nuestra evolución, porque nos habla de una vida de desprendimiento y de pobreza; ojo, cuando se habla de pobreza, no quiere decir que todos debemos andar por la vida sin quinto en la bolsa, o que nadie tiene derecho a obtener bienes materiales, la pobreza de Dios, que no hemos entendido es aquella que nos permite vivir con la tranquilidad de ser, sin que esa tranquilidad esté determinada por lo que se tiene.


Hace un par de días, fui a dar, providencialmente, con una hermosa canción de Álvaro Fraile que explica perfectamente que podemos hacer nuestras vidas cerrados a Dios; el sol sale para todos, todos tenemos aire para respirar, todos tenemos las mismas oportunidades de aprender o de trabajar... la diferencia es y será, qué tanto sentido tiene todo si te cierras a Dios con una actitud egoísta con la ilusa pretención de ser muy avanzado en tus ideas, de haber evolucionado. La canción que te comparto hoy se llama Nada y si la escuchas receptivamente, te dirá Todo.


Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... De Corazón. 




Bonito día, de Corazón

Que nuestra fe nos sostenga este día, mientras vamos por nuestro sueño.

jueves, 25 de agosto de 2016

La vida está hecha de momentos de lluvia y de sol

En la vida pasamos por muy diversos momentos.  Hay ocasiones que el sol es radiante, que todo nos sale bien, que nos va de lujo. Solemos decir que la vida nos sonríe cuando nos sentimos amados y valorados; cuando obtenemos lo que deseamos y alcanzamos las metas que nos propusimos.  En esos momentos, todo es felicidad y nos sentimos tan satisfechos que pensamos que nada puede empañar la alegría que experimentamos.  

Luego hay un inter, los días nublados,  en los que las cosas van... así, simplemente van.  No hay nada extraordinario. No vemos cambios ni avances.  Estamos como atorados... como que la vida pasa sin más.  No hay gran entusiasmo y aunque no oponemos resistencia, pues digamos que la rutina nos arrastra. 

Si prolongamos ese estado... luego viene ese tiempo en el que todo es gris, lleno de dudas, de incertidumbre, de ansiedades... digamos que nos llueve sobre mojado.  Parece que nada nos sale bien; nos sentimos incapaces, apocados ante los obstáculos o dificultades que la vida nos presenta.  Vemos lejanos los horizontes que perseguimos e inalcanzables nuestros sueños y anhelos.

No importa qué tipo de momento estés atravesando, si lo haces cerca de Dios, todo toma sentido.  Así, serás capaz de, en un día de sol, ver Su mano y Su obra en todo, en un día gris, tendrás motivos para matizar las nubes y en días de lluvia, te sentirás seguro bajo Su resguardo, y aunque te mojes, sabrás que es Su Agua de Vida la que te empapa... 

Sean como sean tus días, todo es bueno, porque en todo está Su mano providente y nunca estás solo.  Aunque el orden de las cosas sea de tal o cual manera y, aunque las consecuencias sean tajantes... lo cierto es que todo se recibe y percibe diferente si ves a través de los ojos de la fe.  Será bueno que en días de sol, agradezcas, en días nublados, agradezcas y en días de lluvia agradezcas, también... porque todo es bueno, todo te ayuda a ser una mejor versión de ti y lo que parece que ahora te pesa, será lo que en un futuro te dará herramientas y te rescatará a ti o te ayudará a rescatar a alguien de un mal momento.

La única manera de disfrutar la vida es siendo agradecidos, y sabiendo que en todo hay un propósito, aunque bajo la lluvia no lo entiendas.  Como dice la canción de Álvaro Fraile, De Lluvia y De Sol, hay que "saber reconocer colores en los charcos..." los colores que el Padre bueno pone ahí para ti.




Nos seguimos leyendo.  Que tengas bonita vida... de Corazón


P.D.  Te comparto el video de la canción de Álvaro Fraile... espero que la disfrutes.