Lo veo dar unos sorbos al agua y pienso que este momento ya estaba destinado a ser y siento el alma llenita. Con entusiasmo sigue diciéndome cuánto le emociona que el martes lo van a operar. Él ya se ve sin dolor y caminando. Está tan motivado por ir un día a ver a su hijo -no vive con él- no en muletas, ni con bastón, ni con andador, sino caminando por sí mismo. Todo esto y más me lo platica entre fuertes punzadas de dolor... de las cuales me percato porque se encorva y aprieta con fuerza su extremidad, que mantiene doblada sobre la silla. En ningún momento se queja. Me sorprendió que durante la charla me llamó por mi nombre. Hacía mucho tiempo que no escuchaba mi nombre completo... eso me emocionó. También me dio gusto que animara a mi hija... que, en su condición, le dijera que "el tiempo pasa volando". Llegó nuestro turno y, antes de retirarnos, me permití estrechar su mano para despedirme. Me hubiera gustado decirle más cosas pero teníamos que entrar ya al consultorio. "¿Después sigo yo?", preguntó... "Sí, Rafael, sigues tú...", respondí sonriendo.viernes, 22 de septiembre de 2017
Gracias, Rafael
Lo veo dar unos sorbos al agua y pienso que este momento ya estaba destinado a ser y siento el alma llenita. Con entusiasmo sigue diciéndome cuánto le emociona que el martes lo van a operar. Él ya se ve sin dolor y caminando. Está tan motivado por ir un día a ver a su hijo -no vive con él- no en muletas, ni con bastón, ni con andador, sino caminando por sí mismo. Todo esto y más me lo platica entre fuertes punzadas de dolor... de las cuales me percato porque se encorva y aprieta con fuerza su extremidad, que mantiene doblada sobre la silla. En ningún momento se queja. Me sorprendió que durante la charla me llamó por mi nombre. Hacía mucho tiempo que no escuchaba mi nombre completo... eso me emocionó. También me dio gusto que animara a mi hija... que, en su condición, le dijera que "el tiempo pasa volando". Llegó nuestro turno y, antes de retirarnos, me permití estrechar su mano para despedirme. Me hubiera gustado decirle más cosas pero teníamos que entrar ya al consultorio. "¿Después sigo yo?", preguntó... "Sí, Rafael, sigues tú...", respondí sonriendo.miércoles, 21 de junio de 2017
Los cambios son para bien, Corazón
Por algún tiempo, dejé de hacer esas revisiones... por algún tiempo me quedé atorada, pensando que lo que yo había hecho o como había sido sería y me mantendría así por siempre... que no tenía remedio. Caso perdido. Y, entonces, hubo una luz otra vez. Me tocaba salir a decirle a alguien que todo iría bien. Que confiar, que amar, que perdonar(se) era la mejor forma de afrontar una nueva situación... Cosas que no había experimentado en mí... pero que ahora eran opción, no solo para ese alguien, sino para esta nueva yo que estaba a punto de surgir de entre los escombros.domingo, 7 de mayo de 2017
Con punzaditas en el Corazón
Para mí lo difícil es que suelo quedarme atada al pasado, me quedo en lo que ya fue, sea bueno o malo. Hoy escuchaba como una mujer mayor, a quien admiro muchísimo, hablaba de su vida... una difícil, con una madre muy dura, con el machismo en contra, con hambre, con tiempos de adversidad. Escucharla hablar de eso y concluir su relato con una pequeña risa... con luz en su rostro, dueña de sí y en paz, me deja con la inquietud de querer experimentar eso mismo... ese abandono total de lo que fue... y la esperanza en pleno... porque para ella no hay ataduras, ni lastres, ni asomo de rencor, dolor... no, para ella eso que vivió la trajo al presente que disfruta y comparte con alegría.jueves, 20 de abril de 2017
Feliz cumpleaños, Corazón

jueves, 30 de marzo de 2017
Hay días y días...
Hay días y días... no sé por qué, pero a veces me cuesta más ser y estar. Me abruman cosas, me siento saturada y de pronto me parece estar en una escena de película, de esas donde el protagonista se mueve lento y todo lo demás va demasiado rápido. Luego viene una caída de ánimo, como si necesitara un silencio que no se puede dar... aún estando a solas. En cambio están mil ideas dando vuelta y no todas son tan lindas... pero, pues son mías y como tal las voy tratando -y a veces ignorando. He aprendido que hay una especie de ciclo (algunos dirán que son las hormonas), en el cual voy pasando por etapas de mucha felicidad, de paz, de indiferencia, de inquietud, de desánimo... y voy sabiendo cómo llegan y las razones que las detonan... especialmente, voy entendiendo que son pasajeras. Conocerse es sentir en libertad. Lo mejor es que en todo momento el Padre Bueno sale a mi encuentro y a través de Su Palabra o de personas cercanas, me llena el alma de Esperanza y de Amor. Hay días y días... pero en todo momento Su Amor está...
miércoles, 22 de marzo de 2017
Coincidir porque somos uno
lunes, 20 de marzo de 2017
Se trata de vivir... de vivir feliz
martes, 28 de febrero de 2017
En los días difíciles... Tú me salvas
No me ha sido fácil tener el espacio (aunque tenga el tiempo) para sentarme a ordenar mis pensamientos y todas las cosas que han pasado últimamente, no a mí... sino a mi alrededor.
Han pasado cosas tristes, de esas a las que nadie quiere enfrentarse. Personas que estimo, sufrieron la pérdida de sus madres... otros acompañan el sufrimiento de seres queridos muy enfermos... o ellos mismos llevan a cuesta una enfermedad que les representa dolor y desgaste... hay incluso quien no sabe dónde está un miembro de su familia. Desde luego, está quien libra luchas cotidianas porque los gastos siempre superan los ingresos, más aún si el trabajo escasea. Bueno... hay tantos y tantos motivos para sentirse abatido. He tratado de ponerme en los zapatos del otro y la verdad, es que pocas son las situaciones difíciles en las que me puedo imaginar cómo la pasan... en otras, definitivamente, no sabría cómo reaccionar. Debe haber alguien en quien descansar todo el peso que llevan a cuestas... alguien que le de sentido al sufrimiento... y ese alguien solo puede ser Dios.Dios, su amor, su ternura y su misericordia son todo lo que puede sostener a quien atraviesa la tempestad. Las cosas no se arreglarán mágicamente... aunque para Él no hay imposibles. Pero creo que su mayor obra es que el amor haga lo suyo. Aunque haya silencio, de ese que ensordece... seguramente habrá un abrazo, de esos que acomodan el alma... Aunque no alcances a ver la luz, porque todo es oscuridad... seguramente habrá una mano tendida para ti, que te levante y te guíe. En esos pequeños detalles Dios se hace presente... en esas personas que están ahí para ti, Dios te abraza y te tiende la mano.
Realmente quisiera poder hacer algo para remediar las situaciones difíciles... la verdad es que a veces no puedo ni con las mías. Entonces, confiada en Su palabra y sabiendo que Él siempre estará, elevo una plegaria por ti y por mí... para que en todo momento nos sepamos amados y acompañados; para que aumente nuestra Fe y prevalezca la Esperanza de que el Amor es más fuerte que cualquier prueba.
Hoy te abrazo fuerte y tiendo mi mano...
Con esta canción de Álvaro Fraile, siempre me siento acompañada... te la comparto.
Nos seguimos leyendo. Que tengas bonita vida... de Corazón.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Los amigos, reflejo del amor de Dios
Qué bendición contar con amigos...
A lo largo de la vida, nos vamos relacionando con personas que resultan afines a nosotros, aunque las personalidades sean muy distintas. Puede ser que compartamos la misma visión de la vida, que nos llenen las mismas cosas, que disfrutemos -o no- lugares, momentos... En el fondo, lo que nos mantiene cerca es que en ese otro ser nos reflejamos en nuestra mejor versión. Para el resto del mundo, incluso para la familia, podremos estar llenos de defectos y ser, hasta cierto grado, desagradables e intolerables. Pero para alguien que coniciéndonos tal cual somos y, aún con lo que proyectamos al mundo, permanece... puedo asegurar que somos una de las mejores cosas en su vida; y ellos lo son para nosotros.
Hubo un tiempo en que me relacionaba con la gente amarrando en corazón, creyendo que así me protegía de ser lastimada... analizaba, pensaba y repensaba para darle entrada a alguien a mi fortaleza... y, quizá estuve ahí para escuchar y acompañar, pero no me confié, iba con mis cosas y mis propias fuerzas porque, aunque consieraba a mis amigos dignos de confianza, era en mí misma en quien no confiaba, yo era mi peor juez y no me sabía capaz de experimentar el cariño incondicional. No se lo recomiendo a nadie.
Definitivamente, en los momentos más difíciles de mi vida, alguien llegó y me demostró que podía llorar en su hombro y descansar el alma en un abrazo... desde luego hablar, hablar y hablar para ser escuchada sin reproches ni recriminaciones... experimentar eso fue algo maravilloso, ahora sé que Dios estuvo ahí... y me regaló esa sensación a través de mis amigos.
Es bendición, al menos en el caso de Corazón, poder bajar la guardia, sentirme vulnerable, abrir el alma y saberme libre de expresar lo que pienso y siento... confiarme en el otro, segura de que no corro riesgo de ser juzgada y, más bien gano la invaluable escucha y el cálido acompañamiento de otro ser humano que, a su vez, deposita en mí su propia vulnerabilidad... Ahí, creo yo, el amor de Dios se manifiesta en todo su esplendor... Los amigos son el reflejo de Dios en nuestras vidas; su compañía es la promesa de Dios de permanecer siempre a nuestro lado. Una vez más gracias a mis amigos por estar y permanecer...
Ojalá que tengas la dicha de contar con amigos y, ser tú, un amigo para alguien.
Nos seguimos leyendo. Que tengas bonita vida... de Corazón.
martes, 7 de febrero de 2017
Ahora te llaman mamá
Cuando te escuchaba hablar con desesperanza, viendo pasar vida y tiempo sin que obtuvieras respuesta a tus ruegos, me sentía tan impotente por no poder ayudarte. Luego vi cómo hiciste todo lo humanamente posible, fuiste y viniste tras tu sueño de ser madre topándote con tantas negativas. Te acompañé cuando entre las manos se desvaneció la más cercana de las posibilidades. Ahora puedo decirte que llegué a sentirme un tanto culpable por tener aquello que tanto deseabas: hijos.lunes, 30 de enero de 2017
Escuchar el silencio
Es tan fácil acallar la voz interior. Tal vez por eso nos mantenemos ocupados en lo externo, para así no enfrentar lo que en el silencio alcanzamos a escuchar en nosotros. Si te detienes, si haces un alto y te apartas del ruido, es probable que empieces a escuchar aquello que realmente necesitas, aquello que realmente quisieras hacer, aquello que realmente te pides, aquello que realmente sientes. Quizá al principio pueda ser abrumador por los primeros reclamos, por los primeros enfrentamientos contigo mismo, pero eso será sólo al principio, mientras estableces esa relación que nunca debiste perder. Igual y te enteras de que donde te encuentras y haciendo lo que haces no eres tan feliz como pensabas, que hay sueños y anhelos que no te habías dado a oportunidad de visualizar como opción para tu vida porque el ruido exterior de los "debes de" o "tienes que" no te permitieron escucharte a ti mismo.viernes, 20 de enero de 2017
Basta de vacíos en el hogar
![]() |
| Fotografía: Mahqui Carrillo |
Claro que en el pasado, hablar de disciplina era tema central, y la disciplina se aplicaba de manera violenta, es decir, no había mucho espacio para el diálogo; si algo tenía que hacerse se hacía o había un castigo, que generalmente era físico. Hay quien tiene idea de que aquello sí era efectivo y que nadie creció traumado por haber recibido un golpe "a tiempo", la verdad es que es algo de lo que no estamos tan convencidos. La buena noticia es que se acabó el abuso físico, la mala noticia es que los papás que antes fueron "abusados" por sus padres, ahora son víctimas de los hijos. Ha quedado un hueco enorme en cuanto a la autoridad y les ha venido bien a muchos pero con terribles consecuencias.
Es preocupante que cualquier ser humano se sienta vacío, sin sentido y sin amor... lo es más preocupante aun si se trata de nuestros niños y jóvenes. Cuanto más se les facilita la vida, las personas han dejado de soportar, de negociar, de dialogar, de buscar soluciones... ahora es más cómodo buscar salidas en cualquier conflicto. Los niños y jóvenes no se están sintiendo amados. No es que falte amor, es que se les está dando de manera errónea ese amor. Y es muy lamentable que se estén acostumbrando a eso, a sentirse queridos en la medida en que se les brinden cosas y experiencias con valor monetario. Y que con tal de llevar la fiesta en paz, se les proporcionen medios para crear abismos, en lugar de buscar la forma de construir puentes.
No se puede ser indiferente ante hechos tan dolorosos como los del miércoles, cuando un muchachito lleva un arma a la escuela y dispara a la maestra, compañeros y a sí mismo. No se juzga la vida de nadie. Lo único que puedo pensar es en qué tan profundo era el vacío en la vida del jovencito, cuánto dolor acumulado habrá tenido... sólo él y Dios lo saben. Y es alarmante pensar en la cantidad de seres heridos que andan circulando por ahí, y que bajo una apariencia normal, son bombas de tiempo.
Si antes era triste ver ese tipo de noticias, un tanto ajenas a nosotros... no es nada agradable saber que ya no fue en otro país, en otra realidad; es en México, es en nuestra realidad. Lo rescatable es que a pesar del afán de amarillismo y morbo de algunos medios, la sociedad buscó estar por encima de eso y rechazó participar en un circo innecesario e irrespetuoso ante el sufrimiento de las familias afectadas.
En Dios todo es propósito, aun el dolor. Así que valga esta sacudida para voltear a ver a nuestras propias vidas y las de nuestros hijos; las de aquellos que nos rodean. Busquemos miradas, dejemos de ver a través de los demás, hagamos costumbre el ver a los ojos, a veces eso basta para sentir que existimos. Abracemos... y dejémonos abrazar. Por experiencia digo esto, yo soy de abrazar, me abalanzo sobre la gente... pero me cuesta mucho recibir un abrazo (ya sé, eso es muy raro, pero, así es Corazón). Digamos los te quiero y los te amo, esos no son para fechas especiales, son para personas especiales.
En fin, no vivamos en una casa, formemos un hogar.
Nos seguimos leyendo. Que tengas bonita vida... de Corazón.
lunes, 9 de enero de 2017
Corazón va iniciando el año
Ayer escuché unas palabras fuertes y conmovedoras de mi actriz favorita, Meryl Streep, y terminó su discurso citando a la también actriz, recién fallecida, Carrie Fisher, diciendo: "Toma tu corazón roto, ¡conviértelo en arte!". Esa también es mi propuesta para el año que apenas comienza; vivir es un arte y por más roto que tengas el corazón hoy, la única manera de curarlo es convertirlo en arte, es convertirlo en vida... en vida y luz.

